El perro de mi hijo, Pepe, parece un pequeño corredor aerodinámico, algo así como un galgo en miniatura, pequeño, delicado, blanco y gracioso.

Corre haciendo cabriolas y a veces lo veo sonreír. Gruñe y ladra como un tipo duro, pero en realidad tiene temor hasta de su propia sombra. Pero es un encanto.  Siempre está feliz de verme y listo para jugar. También me alegra. Corre hacia mi lloriqueando y saltando. Uno pensaría que su cola va a romperse de tanto moverse.

Nunca está de mal humor, ni es criticón.  ¡Caramba! Los perros son mucho menos complicados que los seres humanos.

Me pregunto si haría bien en emular el abordaje sencillo y feliz de la vida que tiene mi perro. ¿Puedo verme a mi mismo tan feliz de ver a todos y siempre esperando su amistad y bondad? En realidad no es una mala norma de vida, ¿qué piensan?

Los seres humanos tenemos tantas preocupaciones, tantas cosas que hacer, lugares a donde ir, responsabilidades y textos, correos electrónicos y llamadas telefónicas, y el tengo que hacer esto y tengo que hacer lo otro…

whippet

Cuando me siento abrumado con todas esas actividades humanas, veo al pequeño Pepe, cuya vida no está complicada con todos esos “tengo que hacer”. En silencio reflexiono sobre su delicada pequeñez entre mis fuertes manos, como lo protejo, alimento, juego con él, lo llevo a caminar y lo dejo correr por el parque.  Su vida está literalmente en mis manos. Jamás siquiera soñaría con hacerle daño, pero algunas veces percibo su temor y desconfianza en los seres humanos.

Desde un punto de vista filosófico, siempre en búsqueda de verdades y entendimientos más profundos, lo veo como algo similar a mi relación con Dios.

La pequeñez y fragilidad de Pepe me recuerda de mi pequeñez ante mi Creador. Me maravillo en como hemos sido provistos con todas las cosas que existen en el mundo y en la naturaleza para nuestro alimento, educación y desarrollo.

Dios nos ha provisto bien. Si Dios fuera como los seres humanos, me lo imagino riendo mientras nos observa, sorprendido de cómo desconfiamos y aún rechazamos Su amor. Por supuesto que me doy cuenta de que se trata de mi proyección simplista del Creador como mi semejante. Pero en las enseñanzas bahá’ís, Bahá’u’lláh claramente describe como Dios ha preparado el mundo para que nos acoja:

De los desiertos de la nada, con la arcilla de Mi mandato, te hice aparecer y dispuse para tu educación cada átomo existente y la esencia de todo lo creado. Así, antes de que salieras del vientre de tu madre, destiné para ti dos manantiales de reluciente leche, ojos que velasen por ti y corazones que te amasen. Por Mi amorosa bondad, a la sombra de Mi misericordia te crié, y por la esencia de Mi gracia y Mi favor cuidé de ti.  – Palabras Ocultas, página 70.

Queremos entender a Dios y en nuestra mente lo imaginamos a nuestra semejanza, vemos a Dios actuando como lo haría un hombre, pensando y actuando como nosotros. Lo vemos de la forma en que esperamos que Él sea e imaginamos la forma en que esperamos que Él piense. Las enseñanzas bahá’ís explican que esto es imposible. El Creador nunca podrá ser comprendido por Su creación. Bahá’u’lláh reveló muchos versos para describir cuan limitada es la comprensión del hombre e incapaz de abarcar la Esencia del Creador:

¡Oh hijos de la divina e invisible esencia!
 Se os impedirá amarme y las almas serán perturbadas cuando hagan mención de Mí, pues las mentes no pueden comprenderme ni los corazones contenerme. – Palabras Ocultas, página 49.

Uno se pregunta, ¿cómo es que esto se puede relacionar con el cuidado que tengo del perro de mi hijo? Se podría decir, bueno no puedes hablar de tu relación con un perro y compararla con la creación de Dios. Pero todo lo que encontramos en la vida nos ayuda a aprender respecto de los dominios espirituales y del misterio de Dios, si lo permitimos. Hay un famoso proverbio chino de Confucio: sān rén xíng , bì yǒu wǒ shī, que significa, “tres personas van caminando, una es mi maestro”.

Quizás Confucio quiso decir que debemos estar preparados para aprender de todo y de todos.

Las opiniones y puntos de vista expresados en este artículo pertenecen al autor únicamente, y no necesariamente reflejan la opinión de BahaiTeachings.org o de alguna institución de la Fe Bahá'í.

0 Comentarios

characters remaining