Por muchos años yo Té busqué,
sin saber que té estaba buscando
Por muchos años contra el racismo y la injusticia luché,
sin saber que té estaba buscando.
 
Anduve por muchos senderos,
que prometían mejorar la sociedad
Promoví aquellos senderos,
que proclamaban justicia e igualdad.

Respondí con todo corazón y acción a estas luchas
que buscaban transformer el mundo
Derramé tiempo y sangre en esas luchas,
pero sin dar luz a ese nuevo mundo.

Luego, durante una noche de sueños tumultuosos y oscuros
sufría yo pesadilla tras pesadilla,
perdido en una cueva sin fin de rumbos
descubrí un jardín brillando con luz y guía

Allí lleno de rosas rojas de profunda belleza
que una fuente con tanta elegancia rodeaban,
Desperté del sueño con llantos de alegría
Sin saber – todavía – lo que esas rosas significaban

Por meces, los recuerdos de ese sueño relampaguearon dentro de mi
llenando mi corazón con paz y alegría pero sin saber el porqué
Luego vino la invitación amistosa para celebrar Naw Ruz
Me pregunté, podría esto ser la respuesta a mi “porqué?”

Esa noche en marzo, en el Centro Bahá’í de San Francisco
Las cortinas se abrieron, mi corazón palpitando rápidamente
Al aparecer lindas rosas como las de mi sueño!
Qué respuesta tan dramática a mi pregunta del porque.

Y ahorita, es con alegría ilimitada y un espíritu de esperanza,
Me junto con todos ustedes en celebrar el centennario
Del nacimiento de Bahá’u’lláh, significando el comienzo
Del nacimientod de un nuevo orden mundial de unidad, paz y felicidad.
Hay sí, por muchos años yo té busqué,
sin saber que té estaba buscando
Pero gracias a esos sueños y esas rosas Te encontré, Bahá’u’lláh,
– la primavera que yo estaba buscando.

 

Una corriente repentina de corazonadas

Al sacar la basura al comienzo de una noche en octubre,
Las nubes de Oregón se apartaron misteriosamente, el cielo brillando,
Miré hacia arriba, mis ojos captivados por el parpadeo incesante de estrellas
Cuando en una repentina corriente de corazonadas sentí el amor del Creador
Inundando mi conciencia, la profundidad de mí ser, encendiendo mi corazón,
Al sentir la Gloria de Dios en esta inmensidad de la cual soy una minusculita.

El tiempo pareció suspendido ante la cara de una vastedad tan gigantesca,
Recordé imágenes recientemente capturadas por el Telescopio Hubble,
Imágenes nacidas de galaxias hace unos increíbles 13 billones de años,
Expandiendo el tamaño aproximado del universo a 100 billones de galaxias en brillo,
Sostenidas en su existencia segundo por segundo y yo encandilado a la vez,
Por el Poder y la Gloria por cuyo mandato somos amados y obligados.

Desde que saqué la basura aquella noche inolvidable de octubre,
Trato por medio de palabra y hecho de mantener el amor en mi corazón ardiente y brillante.
Aunque yo soy pero un pedacito de polvo minúsculo, el Creador me dio a conocer,
Que a través de la expansión infinita del tiempo y el espacio fluye su cuidado incesante
Enseñándonos que eón tras eón la realidad material refleja su abrazo amoroso,
Llamándonos a amarlo por medio de amarnos nosotros no obstante que raza o que fe.

Las opiniones y puntos de vista expresados en este artículo pertenecen al autor únicamente, y no necesariamente reflejan la opinión de BahaiTeachings.org o de alguna institución de la Fe Bahá'í.

1 Comentario

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  • Tenreiro Teixeira Olga Raquel
    Nov 10, 2017
    Una obra de Dios