Los bahá’ís celebran Naw-Rúz, que significa día de año nuevo, el primer día de la primavera en el hemisferio norte, el equinoccio vernal.

En 2017, 174 años después del comienzo de la fe Bahá’í, los bahá’ís en todo el mundo darán alegremente la bienvenida al Naw-Rúz el 20 de marzo como la anual celebración de la primavera espiritual y física.

En el equinoccio, cuando el sol brilla igualmente en todas las partes de la Tierra, los bahá’ís sonreirán y se abrazarán cálidamente, reuniéndose para comer, beber y reír juntos. (Eso puede tener algo que ver con la comida, porque el ayuno bahá’í anual de 19 días llega a su fin el día anterior a Naw-Rúz).

Los bahá’ís se preparan anualmente para la llegada del nuevo año practicando el desapego del mundo material. El ayuno bahá’í simbólicamente limpia los detritos del pasado, de la misma manera que las tormentas de invierno lavan las hojas muertas del año pasado para prepararse para la primavera. Con ese tipo de limpieza interior, absteniéndose de comer y beber del amanecer al atardecer todos los días, el ayuno bahá’í tiene un poderoso impacto en aquellos que lo practican, vaciando sus estómagos mientras llena sus almas:

Bienaventurados sois, pues habéis seguido la Ley de Dios y os habéis dispuesto a observar el ayuno durante estos benditos días, porque este ayuno físico es símbolo del ayuno espiritual. Este ayuno conduce a limpiar el alma de todos los deseos egoístas, a adquirir atributos espirituales, a ser atraído por las brisas del Todomisericordioso y a encenderse con el fuego del amor divino. – ‘Abdu’l-Bahá, Selección de los Escritos de ‘Abdu’l-Bahá, página 99

Pero para los bahá’ís, Naw-Rúz no es sólo el fin del ayuno y una excusa para una fiesta. Sirve como un recordatorio de la unicidad de todos los mensajeros de Dios, y el equinoccio espiritual que cada uno trajo a la humanidad. ‘Abdu’l-Bahá explica que Naw-Rúz representa “el Día de Dios”, cuando un re-despertar del espíritu ocurre y la luz de una nueva revelación brilla igualmente sobre la totalidad de la creación de Dios:

Pronto el mundo entero, como en la primavera, cambiará su atuendo. Ya pasó la mutación y caída de las hojas de otoño; la desnudez del invierno terminó. Ha aparecido el año nuevo y la primavera espiritual se acerca. La negra tierra se está convirtiendo en un verde jardín; los desiertos y montañas están cuajados de flores rojas; de los límites de la tierra virgen las hierbas crecidas se yerguen como avanzada ante los cipreses y árboles de jazmín; mientras los pájaros cantan entre las ramas de los rosales como los ángeles en el más elevado cielo, anunciando las buenas nuevas del acercamiento de esa primavera espiritual, y la música melodiosa de sus voces está haciendo que la verdadera esencia de todas las cosas se mueva y estremezca. – ‘Abdu’l-Bahá, Tablets of ‘Abdu’l-Bahá Abbas, vol. II, págs. 318-319.

Si usted desea reunirse con algunas almas felices el 20 de marzo, usted está invitado a unirse a cualquier comunidad local bahá’í para marcar el advenimiento del nuevo año, compartir algo de sustento y celebrar la alegría de todas las cosas hechas nuevas.

Las opiniones y puntos de vista expresados en este artículo pertenecen al autor únicamente, y no necesariamente reflejan la opinión de BahaiTeachings.org o de alguna institución de la Fe Bahá'í.

1 Comentario

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  • Patty Canales
    Mar 19, 2017
    Feliz Naw-Rúz para todos Bahá,ís del mundo!!!!