Las opiniones y puntos de vista expresados en este artículo pertenecen al autor únicamente, y no necesariamente reflejan la opinión de BahaiTeachings.org o de alguna institución de la Fe Bahá'í.

Las enseñanzas bahá’ís dicen que la religión progresa junto con la humanidad y que todas las religiones son una en esencia. Si echamos un vistazo a los escritos de otras religiones y la forma en que sus enseñanzas se complementan entre sí, podemos comprobar de esta afirmación.

“Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga y os hará saber las cosas que habrán de venir.”- Juan 16: 12-13 Versión King James (KJV)

¿Por qué no podríamos “sobrellevarlo ahora” durante la etapa temprana del cristianismo? ¿Quién fue el “Espíritu de la verdad”?

Cuando Cristo vino al mundo, la mayoría de las personas no podían leer ni escribir. La comunicación de una ciudad a otra tomaba mucho tiempo y la educación era solo para unos pocos privilegiados. Como no muchas personas realmente vieron ni escucharon a Jesús, además que no sabían leer, ellos confiaron en los Apóstoles, los sacerdotes y el boca a boca para estar informados de las enseñanzas de Jesús.

El papel fue inventado alrededor del año 100 a.C en China. Sin embargo, pasaron muchos años antes de que el resto del mundo tuviera acceso a este. La imprenta aún no había sido inventada y la gente tenía que escribir y hacer copias de libros a mano. El Antiguo Testamento de la Biblia no estaba disponible para la mayoría de las personas. El Nuevo Testamento no fue reunido hasta trescientos o cuatrocientos años después de Jesús. La gente era más bárbara. Crucificar a las personas en una cruz era un acto muy cruel, pero además de este existían muchas otras formas de tortura y asesinato.

Cuando Muhammad llegó al Medio Oriente alrededor del año 622 d.C, algunas niñas eran enterradas vivas. La gente estaba muy dividida. Muhammad unió a muchos pueblos en guerra en una nueva forma de vida, más amable y amorosa. Las ciencias avanzaron grandemente por su sabiduría y enseñanzas.

Desde entonces, han ocurrido muchos cambios en los últimos dos mil años. Hoy en día la mayoría de las personas tienen algún tipo de educación; el mundo está esforzándose para que para que todos reciban educación. Hay periódicos, libros, teléfonos, radios, televisores, computadoras e Internet disponibles en la mayor parte del mundo. Podemos viajar a cualquier lugar en menos de un día. El conocimiento de la ciencia de la mente y el cuerpo humanos aumenta diariamente. Nuestro conocimiento del universo es asombroso. La gente puede obtener información de internet en minutos.

¿Podemos “sobrellevarlo” ahora, este nuevo conocimiento sobre Dios y la humanidad? Las enseñanzas bahá’ís dicen que ahora sí podemos.

“La religión es la expresión exterior de la Realidad divina. Por tanto, debe ser viviente, vital, dinámica y progresiva. Si no tuviese movimiento y no progresase, estaría sin la vida divina; estaría muerta. Las instituciones divinas están continuamente activas y son evolutivas; por lo tanto, su revelación debe ser progresiva y continua. Todas las cosas están sujetas a reformas. Este es un siglo de vida y renovación. Las ciencias y artes, la industria e inventiva 155 han sido reformadas. La ley y la ética han sido reconstruidas, reorganizadas. El mundo del pensamiento ha sido regenerado. Las ciencias de edades pasadas y las filosofías de antaño son inútiles hoy día. Las exigencias de la hora presente demandan nuevos métodos de solución; los problemas mundiales no tienen precedente. Las viejas ideas y formas de pensamiento se vuelven rápidamente obsoletas. Las leyes antiguas y sistemas éticos arcaicos no llenan los requisitos de las condiciones modernas, pues es claramente el siglo de una nueva vida, el siglo de la revelación de la realidad y, por tanto, el más grande de todos los siglos”. – Abdu’l-Bahá, La Promulgación a la Paz Universal, p. 154.

El conocimiento que Bahá’u’lláh nos ha traído, además de la ayuda brindada por su hijo, Abdu’l-Bahá, ha aumentado considerablemente nuestra capacidad para sobrellevar la Palabra de Dios.

Bahá’u’lláh nos ha iluminado con muchas enseñanzas y ha proclamado que los espíritus de Abraham, Moisés, Jesús, Mahoma, Gautama, el Buda, Zoroastro y Krishna son los mismos. En realidad, solo hay una religión que se ha manifestado de muchas maneras a lo largo de los años. Cuando Jesús dijo: “Yo soy el Alfa y la Omega”, quiso decir que fue el regreso de Abraham, Moisés y todas las otras grandes luminarias enviadas por Dios al hombre. Todas las Manifestaciones de Dios tienen el mismo espíritu y nos traen lo que necesitamos saber para la época en que vivimos.

“Los Portadores del depósito de Dios son manifiestos a los pueblos de la tierra como Exponentes de una nueva Causa y Reveladores de un nuevo Mensaje. Ya que esas Aves del Trono Celestial son todas enviadas del cielo de la Voluntad de Dios, y como todas surgen para proclamar su irresistible Fe, son por tanto consideradas como un alma y una misma persona. Pues todas beben del mismo Cáliz del Amor de Dios y todas participan del fruto del mismo Árbol de la Unicidad”. – Pasajes de los Escritos de Bahá’u’lláh, p. 26.

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