Estoy firmemente convencido que la mayoría de los pueblos del mundo prefiere vivir en paz y en seguridad, el deseo de paz de la humanidad sólo puede convertirse en realidad mediante la creación de un gobierno mundial. – Albert Einstein

Quiera Dios que benévolamente se ayude a las gentes del mundo a preservar la luz de Sus amorosos consejos en la esfera de la sabiduría. Abrigamos la esperanza de que todos se adornen con la vestidura de la sabiduría verdadera, base del gobierno del mundo. – Bahá’u’lláh, Tablas de Bahá’u’lláh, página 197

Nos enconamos ante el umbral de una era cuyas convulsiones proclaman por igual los dolores de la muerte del viejo Orden y los dolores del nacimiento del nuevo. – Shoghi Effendi, El desenvolvimiento de la civilización divina, página 5

La Fe Bahá’í gira en torno al concepto de la unidad mundial. Bahá’u’lláh reveló esa enseñanza central a mediados del siglo XIX, mucho antes de que gran parte del mundo tuviera incluso algún sentido de nuestro planeta como una sola entidad. Hoy día, sin embargo, las fuerzas económicas y migratorias de la creciente globalización han hecho que el concepto de la unidad mundial sea polarizador:

El Nuevo Orden Mundial que se está gestando debe enfocarse en la creación de un mundo de democracia, paz y prosperidad para todos. – Nelson Mandela

El objetivo de los Rockefeller y sus aliados es crear un gobierno mundial que combine el capitalismo y el comunismo bajo la misma carpa, todo bajo su control …. ¿Me refiero a que existe una conspiración? Sí. Estoy convencido de que hay un complot así, de alcance internacional, planeado desde las pasadas generaciones, y con intenciones increíblemente malvadas. – Congresista Larry P. McDonald

Como usted probablemente diría del tono de esa última cita, la frase “nuevo orden mundial” o su abreviación “NOM”, incluso se ha convertido en una teoría de conspiración en algunos sectores. Cuando usted ve “NOM” o “gobierno mundial” en impresos o sitios web, a menudo se refieren a alguna visión conspirativa del “tiempo del fin” de un estado global totalitario dirigido por una élite secreta, malvada, acaudalada y poderosa, lista para asumir el control del mundo en cualquier momento – o talvez “ellos” ya se lo asumieron. Algunas personas creen en estas teorías conspirativas; y además “prueban” sus ideas pasadas en un “NOM” relacionándolas con las verdaderas fuerzas de globalización que están ocurriendo ahora en el mundo.

Desde la perspectiva bahá’í, sin embargo, la frase “Nuevo Orden Mundial” tiene un significado completamente diferente. En vez de defender el autoritarismo o tiranía, defiende, en un contexto bahá’í, la libertad – libre de hambre, pobreza, guerra y opresión. En las enseñanzas bahá’ís, un nuevo orden se refiere a la etapa siguiente de gobernanza global, progresiva e inevitable – una democracia espiritual mundial:

El equilibrio del mundo ha sido trastornado por la vibrante influencia de este más grande, este nuevo Orden Mundial. – Bahá’u’lláh, Pasajes de los escritos de Bahá’u’lláh, página 157

Se aproxima el día en que habremos enrollado el mundo y todo lo que hay en él, y habremos extendido un nuevo orden en su lugar. Él, ciertamente, es potente sobre todas las cosas. – Ibíd., página 351

Este Nuevo Orden Mundial, cuya promesa está contenida en la Revelación de Bahá’u’lláh, cuyos principios fundamentales han sido enunciados en los escritos del Centro de su Convenio, implica nada menos que la completa unificación de la totalidad de la raza humana. – Shoghi Effendi, El desenvolvimiento de la civilización divina, página 2

Pocas personas han dejado de negar la inexorable marcha hacia adelante que las fuerzas de la globalización. Caracterizadas por el movimiento, la globalización mueve ideas, productos, fondos, conocimiento y gente alrededor del planeta de una manera más fácil y más eficiente que nunca. Las naciones se han vuelto completamente interdependientes. Las economías se han entrelazado. El comercio ha incrementado enormemente. Las fronteras nacionales e identidades se han vuelto cada vez menos importantes. Nuestra sociedad internacional recién globalizada ha reunido una compleja red de fuerzas y factores que unen conceptos, culturas, mercados, creencias, prácticas y gente, acercándolos aún más. La completa unificación de la raza humana en su totalidad, como todos puede ver ahora, se acerca rápidamente.

Pero las fuerzas de globalización no son del todo positivas. Muchos dicen que tienden a privilegiar los intereses corporativos por encima de los intereses de las clases trabajadoras, los pobres y los indígenas; que promueven el desempleo permitiendo a las compañías subcontratar empleados en países de bajo costo; que dañan el medio ambiente global dándole a las corporaciones multinacionales la autonomía de contaminar en países sin regulación; y para que incrementen el movimiento de migrantes y refugiados desde el este y sur globales, gasta el norte y oeste globales. Por esas razones y otras, la globalización asusta a mucha gente, y ahora ha empezado a crearse una reacción anti-xenófoba y nativista a lo largo del mundo desarrollado. La salida del Reino Unido de la Unión Europea, es un ejemplo de esa reacción, indudablemente exacerba y magnifica el problema – o le da al mundo una lección objetiva de los problemas de la resistencia a la unificación.euros

Los bahá’ís creen que sólo una cosa puede controlar, aprovechar y dirigir las fuerzas imparables de la globalización: un Nuevo Orden Mundial. Ese sistema de unidad espiritual y gobernanza global, democrático en sus orígenes y de alcance mundial, forma la última, “misión suprema” de la Fe Bahá’í:

La Revelación de Bahá’u’lláh, cuya misión suprema no es otra que el logro de esta unidad orgánica y espiritual del cuerpo entero de naciones, debería ser considerada, si habremos de ser fieles a sus implicaciones, como la señal del advenimiento de la madurez de toda la raza humana. No debería ser tomada como si fuera meramente tan solo otro renacimiento espiritual dentro de la siempre cambiante suerte de la humanidad, ni sólo como una etapa más de la cadena de Revelaciones progresivas, ni tampoco como la culminación de una serie de recurrentes ciclos proféticos, sino como la señal de la última y más elevada etapa en la estupenda evolución de la vida colectiva del hombre sobre este planeta. El surgimiento de una comunidad mundial, la conciencia de una ciudadanía mundial, el establecimiento de una civilización y una cultura mundiales – todo ello sincronizado con las etapas iníciales del desenvolvimiento de la Edad de Oro de la Era Bahá’í – deberían ser considerados, por su propia naturaleza y en lo que a esta vida planetaria se refiere, como los límites últimos en la organización de la sociedad humana, aunque el hombre, como individuo y, es más, como resultado de tal consumación, deberá continuar indefinidamente su progreso y desarrollo. – Shoghi Effendi, El desenvolvimiento de la civilización divina, página 2

Las opiniones y puntos de vista expresados en este artículo pertenecen al autor únicamente, y no necesariamente reflejan la opinión de BahaiTeachings.org o de alguna institución de la Fe Bahá'í.

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