Todo ciudadano de este mundo está preocupado por equilibrar su tiempo, haciendo malabares con los esfuerzos para su desarrollo espiritual, vida familiar, trabajo y los compromisos con la comunidad.

No gracias al avance tecnológico, con tantos dispositivos que nos permiten hacer varias tareas a la vez cada vez más, nos hemos transformado de seres humanos, a “quehaceres” humanos.

Además, la propagación desenfrenada del materialismo amenaza nuestro crecimiento espiritual y drena nuestra energía. Dada toda esta actividad frenética, ¿cómo podremos tener tiempo para hacer una cosa más – una acción social más, un compromiso más?  Aunque hacer un servicio a otros puede sonar inicialmente como una tarea más para encajar en nuestras ocupadas vidas, en realidad no necesariamente debe convertirse en un gran proyecto. Cualquier mirada, gesto, palabra o acción que ayude a los otros puede convertirse en un acto de servicio.

El concepto de servicio no es nada nuevo para la mayoría de nosotros, ya que tenemos una abundancia de enseñanzas espirituales sobre este tema de varias fuentes religiosas, filósofos, poetas, grandes pensadores y humanitarios. Sabemos que las sagradas figuras como Jesús, Muhammad, Mahatma Gandhi y ‘Abdu’l-Bahá ejemplificaron el servicio a lo largo de sus vidas:

Porque el Hijo del Hombre tampoco vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida a en rescate por muchos. – Marcos 10:45

Y quien haga el bien voluntariamente, sepa que, ciertamente, Dios es agradecido, sabio. – Corán, 2:158

Es de hecho un hombre quien, hoy, se dedica al servicio de toda la raza humana. – Bahá’u’lláh, Pasajes de los escritos de Bahá’u’lláh, página 283.

La mejor manera de encontrarse es perderse en el servicio de los demás. – Mahatma Gandhi

Servicio a la humanidad es servicio a Dios. – ‘Abdu’l-Bahá, La promulgación de la paz universal, página 32.

¿De qué otra manera nuestro mundo puede unirse si los ciudadanos no se tratan de ayudar los unos a los otros? ¿De qué otra manera se pueden reducir los sufrimientos en el mundo? La gente común en el mundo – como tú y yo – podríamos, en última instancia, hacer la diferencia y hacer que de esta tierra un lugar mejor y en paz – si damos este paso adicional para ayudar a nuestros semejantes.

Las enseñanzas bahá’ís animan a todas las personas ofrecerse a sí mismos en la arena del servicio a los demás:

Esforzaos por ser ejemplos resplandecientes para toda la humanidad y verdaderos recordatorios de las virtudes de Dios entre los hombres. Aquel que se levante a servir Mi Causa debe manifestar Mi sabiduría y dirigir todos sus esfuerzos a eliminar la ignorancia de la tierra. – Bahá’u’lláh, Tablas de Bahá’u’lláh, página 164.

Así que vamos a revisar ese concepto de servicio en nuestras vidas, y con la ayuda de una corta lista a continuación, veremos muchas, muchas posibilidades de servicio abiertas a nosotros. Usted podría involucrarse con algún tipo de servicio que satisfaga su compromiso y le conecte con la comunidad. Esto podría aumentar las oportunidades de conocer gente e introducir el concepto del servicio a los otros de la manera más fácil posible: a través de sus acciones. Esta lista de oportunidades de servicio podría ayudarle a encontrar un servicio que se adapte a sus talentos y pasiones:

  • Hacer su trabajo de la mejor manera posible no sólo es un gran servicio, las enseñanzas bahá’ís lo consideran como un acto de adoración a Dios.
  • Ofreciendo a otros lo mejor de sí mismos, con un amable gesto, una palabra amable, un acto de amabilidad.
  • Hacer actos casuales de bondad: pagar a la persona que está delante de usted en la línea, darle su lugar en la línea a alguien con prisa, presentarse ante un extraño con un ramo de flores, cortar el césped del vecino.
  • Visitando y haciendo voluntariado en los asilos de ancianos, hogares y hospitales
  • Llevando a una persona a sus citas, o hacer las compras o la limpieza de sus vecinos
  • Haciendo voluntariado en los centros para mujeres, centros de tratamientos, refugios y organizaciones para las personas sin hogar
  • Dando clases de: danza, música, artes, deportes, alfabetismo, computación y muchos otros temas
  • Llamando o visitando a quienes tienen necesidad, ofreciendo su compañía a la gente
  • Enseñando reparaciones hogareñas, reparación de electrodomésticos o de automóviles
  • Enseñando a los refugiados o recién llegados, haciendo voluntariado con los desplazados
  • Ofreciendo consejería, servicios médicos o legales de forma gratuita
  • Haciendo los montajes, maquillaje o vestuario para presentaciones artísticas
  • O simplemente, recordando en sus pensamientos y oraciones, a aquellos que están pasando por un momento de dificultad en sus vidas.

A medida que se embarca en su búsqueda por servir a la humanidad, algunas palabras de precaución: Por favor, asegúrese que, al ofrecer sus servicios, usted respeta los límites de las agencias, individuos y familias. También enfóquese en la razón de su servicio – no en los motivos de otros. Algunas personas son voluntarias en organizaciones por auto-reconocimiento o por salir del aburrimiento, no capturan la esencia de servir a otros con intención desinteresada. Al tener en cuenta esto en cualquier situación de voluntariado, no se desanime o se deje influenciar de manera negativa.

Si se le ofrece la oportunidad de servir a los demás, con un rostro radiante, motivación pura y amorosa bondad, usted encontrará que los regalos que dé se le devolverán mil veces.

Las opiniones y puntos de vista expresados en este artículo pertenecen al autor únicamente, y no necesariamente reflejan la opinión de BahaiTeachings.org o de alguna institución de la Fe Bahá'í.

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