Las opiniones y puntos de vista expresados en este artículo pertenecen al autor únicamente, y no necesariamente reflejan la opinión de BahaiTeachings.org o de alguna institución de la Fe Bahá'í.

Mi familia se ha vuelto adicta a la serie de sci-fi “Stranger Things”.

Muchas personas nos decían que teníamos que verla, así que finalmente le dimos una oportunidad. Y desde entonces ¡nos enganchamos!

El show personifica los símbolos del bien y el mal. La historia gira en torno a un jefe de policía duro pero adorable, una madre soltera estrafalaria pero con la que uno se puede identificar, y un grupo de adolescentes incómodos pero entrañables que nos hacen recordar a los Goonies. Luego, por supuesto, están los monstruos asesinos y escalofriantes llamados Demogorgons, quienes obedecen al malicioso Mind Flayer y forman parte de su mente de colmena. La historia se desarrolla en una pequeña ciudad ficticia de los 80 conocida como Hawkins, Indiana, donde todos conocen a sus vecinos y es seguro salir solos por la noche. La ciudad y la vida de sus habitantes son el epítome de la simplicidad y la seguridad. Luego está el “Upside Down”. Este mundo tiene una réplica opuesta, en todos los sentidos: una imagen reflejada perfecta, que se muestra a continuación, que proyecta el reverso de su contraparte anterior. Sus criaturas, valores y terreno físico son diametralmente opuestos al mundo que existe arriba. Simbolizando el bien contra el mal, estos dos mundos existen simultáneamente.

El espectáculo nos fascina porque representa la lucha ancestral del bien contra el mal.

Esto me ha llevado a reflexionar más sobre la naturaleza del bien y el mal, y a recordar algunas de las enseñanzas Bahá’ís sobre este tema, como la idea de que, de la misma manera que la oscuridad es la ausencia de luz, el mal es la ausencia del bien:

El mal no existe; no es sino la ausencia del bien. -‘Abdu’l-Bahá, Promulgación a la Paz Universal, p. 429.

Brevemente, las realidades intelectuales, como las cualidades y perfecciones admirables del hombre, existen y son totalmente buenas.  El mal es, simplemente, su no existencia.  Así pues, la ignorancia es la falta de conocimiento; el error es la falta de guía; el olvido es la falta de memoria; la necedad es la falta de buen sentido.  Todos estos vicios no tienen existencia real.

De igual manera, las realidades sensibles son absolutamente buenas, y el mal es debido a su no existencia, es decir, la ceguera es falta de visión, la sordera es falta de audición, la pobreza es falta de riqueza, la enfermedad es falta de salud, la muerte es falta de vida, y la debilidad es falta de fuerza. – ‘Abdu’l-Bahá, Contestaciones a unas preguntas, p. 317.

Pero luego todo esto me hace preguntarme qué pasa con los malvados Demogorgons. Quizás son simbólicos de lo que algunas personas llaman Satanás. Este aspecto de la serie me ha llevado a revisar las enseñanzas Bahá’ís sobre Satanás, que considero bastante interesantes. En las enseñanzas Bahá’ís, Satanás representa la naturaleza inferior en nosotros mismos: la parte de nosotros que cae presa del egoísmo, la codicia, los celos, la ira, el miedo, el odio, etc.

En el hombre esta baja naturaleza es simbolizada por Satán; el ego maléfico dentro de nosotros, no una personalidad exterior maligna. ‘Abdu’l-Bahá, Promulgación a la Paz Universal, p. 429.

La realidad que subyace en esta cuestión es que el espíritu del mal, Satán o sea lo que fuere interpretado como maligno, se refiere a la baja naturaleza del hombre. ..Es evidente, por tanto, que el hombre necesita inspiración y educación divinas, que el espíritu y bondades de Dios son esenciales para su desarrollo. …el viaje del alma es necesario. El sendero de la vida es el camino que conduce al conocimiento y consumación divinos.  Sin instrucción y guía el alma nunca podría progresar más allá de las condiciones de su baja naturaleza, ignorante y defectuosa. -Ibid, p. 294- 296.

En la serie, un niño es secuestrado y vemos cómo las naturalezas superiores e inferiores de los personajes que se manifiestan. Una madre se arriesga a parecer loca por hacer lo que sea por encontrar a su hijo Will. Los amigos de Will, los desvalidos de la serie, muestran su valentía enfrentándose a los matones del vecindario e incluso a los amenazantes Demogorgons. Aparece misteriosamente una extraña huérfana que posee poderes sobrenaturales que usa para defender y rescatar a sus amigos. El matón de la ciudad, Steve, se transforma en un héroe amado cuando cambia su naturaleza opresiva y lucha contra un Demogorgon para salvar a la chica que ama. Ahora, simbólicamente libre de su imperfección pasada, deja de enfocarse en sí mismo y se vuelve iluminado.

Estos episodios me han hecho recordar los siguientes pasajes de las escrituras Bahá’ís:

A través de la educación, debemos librarnos de estas imperfecciones. Con el propósito de que el ser humano pueda ser libre, los Profetas de Dios han sido enviados y se han escrito los Libros Sagrados. – ‘Abdu’l-Bahá, Las Charlas de París, pp. 177- 178.

El ser humano tiene el poder de realizar buenas y malas acciones; si predomina su poder para lo bueno y vence sus inclinaciones para hacer el mal, entonces, en verdad, puede llamarse santo. -Ibid, p. 60.

Con todos estos principios y enseñanzas que evoca Stranger Things, parece que la serie es un microcosmos de nuestras vidas.

Si es así, ¿qué personaje del elenco eres? ¿A quién aspiras ser?

¿Eres la valiente madre que se sacrifica con valentía por los que ama? ¿Un Demogorgon hambriento de poder que solo tiene preocupaciones egoístas y egocéntricas? ¿El amigo leal que se arriesga a ser acosado por defender la justicia? ¿El matón reformado que evoluciona para convertirse en el campeón de los marginados y oprimidos? ¿El héroe de buen corazón que se levanta a pesar de tener miedo para luchar valientemente por la verdad? ¿O la joven heroína, un ángel en la tierra cuyo corazón puro es un símbolo de todo lo que es bueno?

¿Elegiremos encarnar las cualidades negativas de la codicia, el fanatismo y la división, o elegiremos ser héroes aquí en la tierra, defendiendo la igualdad, trabajando por la justicia y ejemplificando la unidad? Podemos enfocarnos en nuestra naturaleza inferior, simbolizada por el perverso Demogorgon, y buscar solo preocupaciones materiales y egoístas, o podemos volvernos hacia Dios y las aspiraciones espirituales, y convertirnos en un reflejo de todo lo que es noble y virtuoso en este mundo. Elegir el bien sobre el mal suena sencillo, pero una vez más, he visto cosas extrañas.

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