¿Alguna vez se ha dado cuenta, de que cuando decide que quiere comprar un carro amarillo, empieza a ver carros amarillos por todas partes?

Bueno, últimamente he tenido esa experiencia, pero con gente, diciéndome cómo se sienten solos. Sentirse solo puede ser sutil o evidente. ¡Nos clasificamos entre sí por raza, etnia, género, religión, nacionalidad, partido político, grupo de edad y equipos deportivos! Esto genera distanciamiento entre nosotros y crea un ambiente en donde los sentimientos de soledad pueden prosperar.

Cuando las naciones se sienten aisladas o solas, el miedo, la desconfianza y la envidia se establecen. Cuando la gente se siente sola sucede lo mismo. Nuestro ego puede hacernos olvidar nuestra interconexión y puede mantenernos solos y desempoderados. En nuestra unidad, podemos prosperar y encontrar la verdadera felicidad:

“Hay poder en los números y hay poder en la unidad”. – Dr. Martin Luther King, Jr.

“Si no tenemos paz es porque hemos olvidado que pertenecemos el uno al otro”. –  Madre Teresa de Calcuta

“Sois todos las gotas de un único océano, el follaje de un solo árbol, las perlas de una misma concha, las flores y hierbas fragantes de un mismo y único jardín”. – ‘Abdu’l-Bahá, Selección de los escritos de ‘Abdu’l-Bahá, página 368.

Todos nos sentimos solos a veces, pero somos más similares de lo que reconocemos. Cada uno de nosotros experimenta las mismas emociones. Todos nos preocupamos por nuestros hijos, lloramos por un amor perdido, nos lamentamos por los que han fallecido y nos reímos cuando algo nos parece gracioso. Entonces, ¿cómo romper con esta idea errónea de separación? Una forma: dejar de escuchar las voces que nos alimentan de esta poderosa falacia. No necesitamos creer todo lo que sugieren nuestros egos y, al reconocer que no estamos solos podemos disipar su poder:

“Surge mucho sufrimiento, mucha infelicidad, cuando crees que es verdad cada pensamiento que se te pasa por la cabeza”. — Eckhart Tolle

“Pase cinco minutos al comienzo de cada día recordando que todos queremos las mismas cosas (ser felices y ser amados) y estaremos conectados unos con otros”. — el Dalái Lama

Es natural sentir la dificultad más agudamente cuando es usted el que la está experimentando, pero el hecho es que todos navegamos los desafíos de la vida, y como dice la canción de REM, “everybody hurts” [Todo el mundo hiere].

“Nadie está solo en sus atribulaciones, siempre hay alguien más pensando, sufriendo de la misma manera, y eso nos da fuerza para afrontar mejor el desafío que tenemos ante nosotros”. –  Paulo Coelho

“[…] este universo sin límites es como el cuerpo humano, cuyos miembros están todos muy firmemente unidos entre sí. ¡Cuán grande la medida en que los órganos, los miembros y las partes del cuerpo humano se hallan entrelazados solidariamente, y hasta qué punto se influencian entre sí! Lo propio sucede con las partes de este universo infinito, que cuentan con miembros y elementos entreverados a tal punto que ejercen un influjo mutuo tanto espiritual como material”. – ‘Abdu’l-Bahá, Contestación a unas preguntas, páginas 299-300.

Por tanto, quiero dirigirme a todos esos carros amarillos apareciendo por todas partes, todos ustedes que ahora se sienten separados y solitarios. Quiero decirles y decirme a mí mismo, que la separación es una ilusión.

Al admirable hombre que conozco que está confinado en casa por una debilitadora enfermedad; a mi amigo ciego que lucha diariamente con la depresión; al amado que lucha contra la ansiedad todos los días; al alma querida que piensa que nunca encontrará el amor; a la madre atareada que dice sentirse sola viviendo en una casa llena de gente; y a todos aquellos que albergan el pensamiento de soledad así sea por un momento, ¡Es una quimera! No estás solo. Todos venimos de la misma fuente, cada átomo que nos compone, está interconectado en una red amorosa de energía que es eterna. El universo está envuelto en cada uno de nosotros.

Dios no quiere que nos sintamos aislados los unos de los otros o de Él. Cuando nos olvidamos de Su amor sentimos eso, pero Él siempre está allí para nosotros si recordamos volvernos hacia Él:

“Ámame, para que Yo te ame. Si tú no Me amas, Mi amor no puede de ningún modo alcanzarte”. – Bahá’u’lláh, Las palabras ocultas, página 28.

“¡Oh forma móvil de polvo! Yo deseo la comunión contigo, pero tú no confías en Mí. La espada de tu rebelión ha derribado el árbol de tu esperanza. Estoy cerca de ti en todo momento, pero tú estás siempre lejos de Mí”.  – Ibíd., páginas 65-66.

Por lo tanto, cada vez que pueda, desafíe esos pensamientos de sentir cosas que nadie ha sentido antes, de que usted no es amado por Dios o de que usted no es eterno. Cuando nos atrevemos a compartir y aceptar quiénes somos verdaderamente, encontraremos que nuestros temores más sombríos de soledad comienzan a disiparse y finalmente se disuelven por completo. En su lugar, con el tiempo, oración y meditación, llegará a comprender acerca de la profunda conexión entre nosotros y con cada ser viviente.

Las opiniones y puntos de vista expresados en este artículo pertenecen al autor únicamente, y no necesariamente reflejan la opinión de BahaiTeachings.org o de alguna institución de la Fe Bahá'í.

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