Las opiniones y puntos de vista expresados en este artículo pertenecen al autor únicamente, y no necesariamente reflejan la opinión de BahaiTeachings.org o de alguna institución de la Fe Bahá'í.

El internet nos ofrece el conocimiento de millones de personas alrededor del mundo, pero al mismo tiempo está llena de controversia y odio, entonces, ¿es posible crear una comunidad positiva en la web?

En esta época de avance tecnológico, nuestras vidas están moldeadas por las interacciones con otros, y con el acceso a las opiniones de millones de personas en el internet, la web resalta todos los problemas sociales del mundo. Muchos parecen tener una actitud diferente cuando conocen gente en el Facebook de la actitud que tienen normalmente cuando conocen a la gente cara a cara.  El criticar o burlarse de una celebridad, se ve como algo correcto porque es alguien que nosotros realmente no conocemos.

Pero ¿existe en realidad una diferencia grande entre nuestras interacciones en la vida real de aquellas que tenemos en la web?

Las enseñanzas bahá´ís dicen: ¨ Dejad que vuestro corazón arda de amorosa bondad para todos aquellos que se crucen en vuestro camino¨. – Abdu’l-Bahá, La Sabiduría de Abdu’l-Bahá, p. 16.

Estas palabras implican un gran desafío cuando nos acercamos a la gente, sean extraños o amigos.  ¿Cuánta gente vemos caminar en la calle sin prestarles atención? ¿Estamos conscientes de amar a todos los que encontramos? Al profesor, al de la tienda, al panadero, etc.

Con ese pensamiento en mente, ¿qué pasa con la vida virtual que todos tenemos en Internet? ¿Cuántas personas pasamos en las redes sociales y cuántas opiniones leemos o escuchamos en las plataformas en línea? ¿Se supone que debemos dejar que nuestro corazón arda con amor bondadoso para todas esas personas también?

Es muy difícil evitar la atmósfera de hostilidad general que invade algunas partes del internet. En la web, se ha vuelto normal hablar con dureza al dar nuestras opiniones; usar la controversia como un medio para hacer que la gente escuche. Todos estamos tristes por las horribles noticias que leemos y la odiosa retórica que encontramos en muchas secciones de comentarios.

Parece que el internet constituye un espacio mucho más difícil para construir un ambiente espiritual y positivo, no porque no sea factible, sino porque no estamos acostumbrados a aplicar el mismo marco espiritual a través de nuestras pantallas que cuando nos encontramos con otros cara a cara.

El internet existe para que podamos compartir nuestras ideas, pero debemos pensar bien cómo usarlo. ¿Cómo podemos ser espiritualmente responsables mientras usamos los medios sociales?  ¿Podemos ser una fuente de bien en el internet?

¨Amad a las criaturas por amor a Dios y no por sí mismas. Jamás estaréis enojados o impacientes si los amáis por amor a Dios. La humanidad no es perfecta. Existen imperfecciones en cada ser humano; seréis siempre desdichados si miráis a la gente. Pero si miráis a Dios, los amareis y seréis amables con ellos, porque el mundo de Dios es el mundo de la perfección y de la completa 110 merced. Por lo tanto, no miréis los defectos de nadie; mirad con la vista del perdón. El ojo imperfecto contempla imperfecciones. El ojo que cubre las faltas mira hacia el Creador de las almas. Él las creó, las educa y las provee, las dota con capacidad y vida, vista y oído; por lo tanto, ellas son los signos de Su grandeza. Debéis amar y ser amables con todos, interesaos por r el pobre, proteged al débil, curad al enfermo, enseñad y educad al ignorante”- Abdu’l-Bahá, La promulgación a la paz universal, p. 109.

Cuando se trata de interacciones en línea, intente recordar esta cita. La ira y la impaciencia definitivamente infestan algunas secciones de comentarios y las imperfecciones de la humanidad a menudo se exhiben en los artículos de noticias que leemos. Pero la solución no es luchar contra los trolls, o proclamar en voz alta nuestra molestia sobre un tema determinado. Abdu’l-Bahá habla de ver el potencial en todo, en encontrar una manera de amar a todos, por Dios.

Su consejo de “educar al ignorante” también es interesante. Muchas personas tratan de abordar intencionalmente estos comentarios hostiles con la intención de cambiar de opinión de la persona. Esto no es necesariamente incorrecto, pero es importante examinar nuestras actitudes. ¿Estamos haciendo esto por amor a los demás, o lo estamos haciendo por un sentido de superioridad? ¿Queremos “hacerlos cambiar” o compartir nuestras ideas como lo haríamos con un amigo con el que no estamos de acuerdo? ¿Se hace en un espíritu de bondad?

Más allá de los comentarios, ¿qué sentimiento tiene una persona al visitar nuestra línea de tiempo, leer nuestros tweets o incluso ver los memes que publicamos? ¿Son esos sentimientos provocados por el contenido edificante que compartimos? Eso no quiere decir que deban ser serios o meditativos todo el tiempo, nuestro contenido también puede ser divertido. Pero ¿refleja las perfecciones de la humanidad, en lugar de las imperfecciones?

¿Podríamos encontrar una manera de transmitir el amor que tenemos a todos aquellos que se cruzan en nuestras redes sociales?

Cada uno de nosotros tiene que responder estas preguntas nosotros mismos. Después de todo, la humanidad solo ha tenido Internet durante un tiempo relativamente corto, y todos seguimos aprendiendo.

 

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