El autor Charles Darwin (1809-1882), naturalista y geólogo británico, se hizo famoso por su declaración, “el hombre descendió de los simios”, en 1859 en su libro El origen de las especies por medio de la selección natural, ¿cierto?

Bueno, en realidad no tanto. Habiendo leído este libro, dicho sea de paso con una tipografía bastante pequeña, y al mismo tiempo su otra obra El origen del hombre (publicado en 1871), esta mañana, no pude encontrar esas palabras o esa frase en la suma de 924 páginas de ambas obras.

A continuación una breve biografía de Darwin encontrada en Wikipedia:

Charles Robert Darwin… más conocido por sus contribuciones a la teoría de la evolución.  Estableció que todas las especies vivas descienden, a lo largo del tiempo de antepasados comunes y, en una publicación conjunta con Alfred Russel Wallace, presentó su teoría científica de que este patrón de evolución derivado de un proceso que el llamó selección natural en el que la lucha por la existencia tiene un efecto similar al de la selección artificial usado en la reproducción selectiva.

Charles Darwin

Charles Darwin

Darwin, mediante sus precisas observaciones de plantas, animales y de tribus humanas y citando otras obras, también logró superar el concepto científico de la época de la “transmutación” para referirse a las especies que han tenido cambios biológicos mediante la hibridación. Los científicos de la época habían tenido que inventar términos para describir sus teorías y, tras la publicación de Orígenes y tras debates muy severos, se acuñó el término “evolución”.  Para 1870 la comunidad científica y buena parte del público en general habían aceptado este nuevo término. En la actualidad, la ciencia, con ciertas modificaciones, ha desarrollado un amplio consenso que reconoce a la selección natural cómo el mecanismo básico de la evolución.

Al leer los libros de Darwin uno puede ver que, durante su vida, se convirtió en un consumado observador, registrador y sintetizador de estas importantes teorías. Origen tiene 374 páginas y 12 paginas de glosario, El origen del hombre, escrito en tres partes separadas, cuenta con un total de 534 páginas y notas adicionales, por lo menos en mi copia actualizada.  Por momentos la lectura se vuelve tediosa, sin embargo, cada página incluye un nuevo descubrimiento o conocimiento, o, más importante aún, la base para conocimientos o convicciones posteriores.

El origen del hombre tuvo una influencia mucho mayor sobre la ciencia que Origen, especialmente en la descripción de la historia de la  evolución de la humanidad. Darwin resalta todas las similitudes de los humanos con los animales, incluyendo el cabello suave de algunos de nosotros y los vestigios de coberturas mucho más tupidas en el pasado. Describe el apareamiento y el nacimiento, y los huesos y sentidos del hombre, y los compara cuidadosamente con todos los mamíferos.  Por último escribió lo siguiente:

… ese hombre con todas sus nobles cualidades, con compasión por los más degradados, con benevolencia que se extiende no sólo a otros hombres, sino hasta la más humilde criatura viviente, con su intelecto divino que ha penetrado en los movimientos y la constitución del sistema solar, con todos estos poderes exaltados, el hombre todavía lleva en su cuerpo el sello indeleble de su humilde origen.  Origen del hombre, página 405.

Continúa afirmando un hecho importante, con el que yo y la mayoría de personas creyentes podemos estar de acuerdo, desde tiempos tan lejanos como la historia de la creación de Adán y Eva: “Si consideramos que todas las razas del hombre como parte de una misma especie, su alcance es enorme”. Esta idea, de la unicidad esencial de la humanidad, provino originalmente de las enseñanzas bahá’ís, reveladas algunos años antes de que Darwin escribiera sobre el tema.

Por lo tanto, si quieren aprender acerca de la teoría de Darwin, les recomiendo El origen del hombre como el mejor libro sobre la evolución humana.  Si bien no responde la vieja pregunta, “¿Dijo Darwin que los humanos descendemos de los simios?” Hace un buen trabajo en el establecimiento bastante concluyente de la ciencia de la teoría de la evolución. Darwin escribió en El origen del hombre: “El hombre, como he intentado demostrar, ciertamente es descendiente de alguna criatura simiesca”, lo que tiene sentido dados los descubrimientos antropológicos más recientes. Como sabemos actualmente, con la identificación del hombre pre neandertal, el neandertal y cromañón, el árbol de la evolución humana tiene muchas ramas y algunas de ellas aún están por ser descubiertas.

Los bahá’ís creen que la religión y la ciencia concuerdan: por tanto, las enseñanzas bahá’ís tienen una perspectiva particular y amigable con la ciencia respecto de la evolución humana. Todos sostienen que si bien en un momento dado el ser humano tuvo alguna apariencia de “criatura simiesca”, nuestra particularidad, nuestra herencia y nuestro destino espiritual es mucho mayor al de cualquier animal, ya sea en este momento o en el borroso pasado. ‘Abdu’l-Bahá destacó en el libro Contestación a algunas preguntas que la evolución del ser humano ciertamente ocurrió, pero que la especie humana, siempre ha sido humana:

… así como el ser humano cuando se halla en la matriz de la madre pasa de una forma a otra, cambia y se desarrolla sin dejar de pertenecer a la especie humana desde el comienzo del período embrionario, del mismo modo el hombre, desde el comienzo de su existencia en la matriz de la tierra, constituye una especie singular que ha evolucionado gradualmente de una forma a otra. – Contestación a algunas preguntas, página 237.

Las opiniones y puntos de vista expresados en este artículo pertenecen al autor únicamente, y no necesariamente reflejan la opinión de BahaiTeachings.org o de alguna institución de la Fe Bahá'í.

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