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¿Cómo abordan los Bahá’ís el tema espinoso, complejo y difícil del cambio climático?

Los conceptos científicos de ecología, responsabilidad ambiental y evolución del cambio social tienen raíces profundas en las enseñanzas Bahá’ís (BWC 1990). La Comunidad Internacional Bahá’í ha estado activa en temas ambientales en las Naciones Unidas y en otros lugares por varias décadas. (Dahl 2005). Los Bahá’ís en todo el mundo participarán en las actividades por del Día de la Tierra; sin embargo, el enfoque Bahá’í en cuanto al cambio climático surge de una perspectiva mucho más amplia que solo dedicar un día para recordar nuestro planeta. De hecho, la comunidad Bahá’í global aborda el cambio climático con una perspectiva revolucionaria, cuyo origen se centra en el espíritu humano.

Para los Bahá’ís, la ciencia y la religión armonizan en esencia, al brindar perspectivas complementarias en cuanto a las mismas verdades básicas. Y, así como la religión sin ciencia y razón puede convertirse en superstición, la ciencia sin la religión lleva hacia el materialismo y la destrucción del medio ambiente.

Según el enfoque Bahá’í, el principio de armonía entre ciencia y religión combina una perspectiva científica en cuanto al cambio climático con soluciones que también abordan los problemas éticos y espirituales que derivan de este. Va más allá del enfoque tradicional, cuestionando a esta sociedad predominantemente materialista y la cultura consumidora que la genera, enfatizando en la necesidad de equilibrar la dimensión material y espiritual de la vida humana. Enseña a estar satisfecho con poco y la necesidad de eliminar los extremos de la riqueza y la pobreza, frecuentemente asociados con las emisiones excesivas de gases de efecto invernadero (el primero a través del consumo excesivo, el último a través de la deforestación y la degradación de la tierra), las enseñanzas Bahá’ís fomentan una reconsideración completa de nuestro estilo de vida y patrones de consumo:

“Tomad del mundo lo que corresponda a la medida de vuestras necesidades, y dejad cuanto las exceda. Observad equidad en todos vuestros juicios, y no sobrepaséis los límites de la justicia, ni seáis de los que se desvían de su camino”- Bahá’u’lláh, El llamamiento del Señor de las Huestes, p. 232.

En el plano social, el enfoque bahá’í se centra en la unidad de la raza humana, cuya base es la justicia y la solidaridad. Explora los principios espirituales en que debe cimentase cualquier solución al problema del cambio climático y todos los grandes desafíos que la sociedad enfrenta, e invita a la reflexión individual, la responsabilidad personal, la acción comunitaria y la ciudadanía mundial.

La justicia y la equidad serán esenciales para que tenga éxito cualquier acción colectiva global hacia una solución para un tema tan complejo como el cambio climático, en donde los costos y beneficios, las ventajas inmediatas y los riesgos a largo plazo se distribuyen de manera tan desigual. Así como la Comunidad Internacional Bahá’í lo ha planteado en el contexto del desarrollo:

“Procurar la justicia nos protege de la tentación de sacrificar el bienestar de la humanidad, e incluso del planeta mismo, por ventajas que los avances tecnológicos pueden poner a disposición de minorías privilegiadas… Ante todo, solo los programas de desarrollo que son percibidos como justos, equitativos en sus objetivos y autosuficientes pueden esperar captar el compromiso de las masas de la humanidad, de quienes depende su implementación. Las cualidades humanas relevantes como la honestidad, la disposición de trabajar y el espíritu de cooperación serán aprovechadas eficazmente para alcanzar objetivos colectivos enormemente exigentes cuando cada miembro de la sociedad, en efecto, cada grupo componente de la sociedad, pueda confiar en que están siendo protegidos por normas y se les aseguren beneficios que se apliquen a todos por igual”, la Comunidad Internacional Bahá’í, La prosperidad de la humanidad,1995.

A pesar de que las naciones del mundo ya han firmado un acuerdo universal para reducir las emisiones de carbono y mitigar los peores efectos del cambio climático, no se ha puesto en marcha ningún mecanismo mundial para implementar ese tratado. El desafío actual de lograr la implementación de las normas mundiales sobre la reducción de gases de efecto invernadero surge debido a que los gobiernos están más preocupados en defender sus intereses económicos a corto plazo, en lugar de distribuir justa y equitativamente, tanto las acciones necesarias, como los beneficios acumulados. Las enseñanzas Bahá’ís hablan enérgicamente en contra de los líderes mundiales que frustren el progreso humano en su camino a la justicia, paz y unidad que garantizará la sostenibilidad del medio ambiente.

Los Bahá’ís tienen una gran visión de una futura sociedad global y ven el cambio climático como una fuerza importante que obliga a las naciones y pueblos del mundo a darle prioridad a sus intereses comunes. Los escritos Bahá’ís incluyen escenarios de una civilización global en constante avance, visión que resulta de un enfoque basado en principios morales para abordar desafíos mundiales, como el cambio climático, que cuente con un gobierno mundial federado capaz de mantener la seguridad colectiva, administrar los vastos recursos del planeta y distribuir sus productos de forma equitativa. Esta visión única y revolucionaria del futuro a largo plazo de la raza humana nos brinda un enfoque positivo para balancear los temores actuales sobre nuestro futuro inmediato en relación al cambio climático que los datos científicos demuestran con demasiada claridad.

En este contexto, la Comunidad Internacional Bahá’í (CIB) ha participado activamente en el debate sobre el cambio climático. Como uno de muchos ejemplos, en la 15ª Comisión de Desarrollo Sostenible de la ONU en Nueva York en 2007, el CIB organizó un evento paralelo popular en las instalaciones de la ONU sobre las “Dimensiones éticas del cambio climático”, en asociación con las Misiones de las Islas Marshall y Tuvalu, la ONU, el Instituto “Rock Ethics” en la Universidad Estatal de Pennsylvania, el Foro Internacional Ambiental y otras Organizaciones No Gubernamentales. Se publicó un ensayo sobre este tema en la revista “The Baha’i World” (2005-2006), el historial público de las actividades de la comunidad Bahá’í.

Las comunidades Bahá’ís en todas las partes del mundo han asumido el llamado a luchar contra el cambio climático en su nivel más básico, por medio de llevar el mensaje de Bahá’u’lláh de la armonía esencial de la ciencia y la religión a todas las partes del planeta.

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