Las opiniones y puntos de vista expresados en este artículo pertenecen al autor únicamente, y no necesariamente reflejan la opinión de BahaiTeachings.org o de alguna institución de la Fe Bahá'í.

Recientemente nos mudamos de California a la República Checa. Algunos de nuestros amigos, desconcertados por este gran cambio, se preguntaban por qué.

Esta es la respuesta breve: nos comprometimos con este importante cambio bi-continental porque creíamos que ofrecería a nuestras dos niñas una mejor oportunidad para vivir una vida con impacto.

Ellas acaban de comenzar a asistir a la Escuela Internacional Townshend en Hluboka en la República Checa, un pequeño pueblo de aproximadamente 5,000 personas a dos horas al sur de Praga. Así que ahora tenemos una casa en la República Checa; sin embargo, tampoco nos hemos ido completamente de los Estados Unidos. Viajo de ida y vuelta cada pocas semanas para atender los negocios y otras obligaciones en el lugar que amo y en el país que me dio refugio después de que tuve que escapar de las persecuciones religiosas en Irán. Los Estados Unidos siempre serán nuestro hogar permanente.

Pero déjame explicarte un poco más, para que puedas entender por qué decidimos hacer una mudanza tan drástica al otro lado del mundo. Townshend y toda su filosofía educativa inspirada en la Fe bahá’í se enfoca en separarse de uno mismo y hacer lo que podamos para amar a toda la humanidad y hacer del mundo un lugar mejor:

Toda alma imperfecta es egocéntrica y sólo piensa en su propio bien. Mas, a medida que sus pensamientos se expanden ligeramente, comienza a pensar en el bienestar y la comodidad de su familia. Si sus ideas se amplían algo más, su preocupación será la felicidad de sus conciudadanos; y si continúan extendiéndose, pensará en la gloria de su país y de su raza. Pero cuando las ideas y opiniones alcancen el grado más elevado de expansión y lleguen a la etapa de la perfección, la persona se interesará por la exaltación de la humanidad. Será entonces un bienqueriente de todos los hombres y procurará el bien y la prosperidad de todos los países. Éste es un indicio de perfección. –   Abdu’l-Bahá , Selecciones de los escritos de Abdu’l-Bahá , pág. 53.

2La escuela y todo su modelo de aprendizaje se enfoca en la nobleza humana: cómo el carácter y los hechos importan mucho más que las calificaciones, cómo cada uno de nosotros necesita investigar la verdad por nuestra cuenta y alejarse de los prejuicios reciclados que nos atormentan en forma de racismo, nacionalismo y fundamentalismo.

Esa filosofía educativa se basa en un poderoso principio fundamental extraído directamente de las enseñanzas bahá’ís: que debemos considerar a la Tierra como un solo país y a toda la humanidad como sus ciudadanos:

Trabajamos y oramos por la unidad de la humanidad, para que todas las razas de la tierra se conviertan en una sola raza, que todos los países sean un solo país, y que todos los corazones puedan palpitar como un solo corazón, trabajando juntos por una unidad y hermandad perfectas. – Abdu’l-Bahá, La sabiduría de Abdu’l-Bahá, pág. 130.

dr vivek williams presenting a student with awardAntes de tomar nuestra decisión de mudarnos y educar a nuestras hijas en Townshend, asistí a la ceremonia de graduación de la escuela en junio pasado. El evento presentaba a los estudiantes jóvenes de los primeros grados que subían al escenario, agradecían a la clase que se graduaba y les ofrecían buenos deseos. El premio al estudiante del año, otorgado por vivir una vida de servicio a los demás, acompañó los premios basados en logros intelectuales, como mostrar un interés y capacidad extraordinarios para las matemáticas. Mientras veía la graduación, sentí que estos jóvenes adultos estaban siendo lanzados a una vida gratificante e impactante de servicio dedicado a la humanidad.

El Dr. Vivek Williams es el director de Townshend International School.

El Dr. Vivek Williams es el director de Townshend International School.

¿Cómo desarrolla una escuela ese nivel de altruismo y conciencia espiritual en sus estudiantes? En su discurso ante la clase de graduados, el director de la escuela habló sobre ese tema al identificar lo que llamó “la capacidad de criterio de nuestros graduados”:

Esta es la capacidad de remodelar conscientemente la identidad. La capacidad de dar forma a la propia identidad es un esfuerzo fundamental, continuo y de por vida. Así como aprender a leer, una vez que se aprende se debe practicar y perfeccionar. Su resultado final:   

…el hombre debe conocer su propio ser y distinguir lo que conduce a la sublimidad o a la bajeza, a la gloria o a la humillación, a la riqueza o a la pobreza. – Bahá’u’lláh, Las tablas de Bahá’u’lláh, pág. 21.

Luego, el Dr. Williams volvió a citar los escritos bahá’ís, señalando que la verdadera pérdida es la de aquel cuyos días se han consumido en completa ignorancia de su propio ser.“. – Ibid., pág. 104.

Continuó diciendo:

En su vida en Townshend, creo que nuestros graduados han desarrollado esta capacidad clave: la capacidad de responder a preguntas difíciles por su voluntad de pensar más allá del ser inmediato, ser introspectivo, reflexionar y actuar. Para sentir que esta capacidad está bien establecida y está en camino de ser practicada y refinada, solo necesitan escuchar a su corazón.

Una de las más grandes falacias que una persona puede creer es que su acción única no puede hacer nada para cambiar el mundo. Cada uno de estos graduados tiene en sus manos la capacidad de causar un cambio profundo en el destino de nuestro planeta, para glorificarse no porque aman solo a su país, sino que aman a toda la humanidad.

Realmente creo que el mundo futuro podría verse como lo que he presenciado y lo que ofrece Townshend. Mientras estaba sentado allí, no pude evitar desear que cada estudiante y cada padre en todas partes pudieran experimentar ese tipo de educación y graduación.

Pero la experiencia también me hizo reflexionar sobre algunas de las escuelas en casa y su enfoque. En marcado contraste, la escuela anterior de mis hijas en California parecía estar obsesionada no con el servicio, sino más bien con uno mismo, especialmente en lo que respecta a la sexualidad.

Esa escuela, como muchas escuelas en el mundo occidental, está suscrita a una definición limitada de ser progresista que centra todo sobre el yo, satisfacer el yo, amar el yo. En la antigua escuela de nuestras hijas en California, una gran parte del enfoque parecía hacer que los niños exploraran el “espectro” de su sexualidad, incluso antes de llegar a la pubertad. Un importante número de niños de tan solo 11 años en esa escuela se identifican como bisexuales.

3Encontré aquella ambigüedad intencional creada en las mentes de los niños acerca de quiénes son simplemente innecesarios, especialmente para los niños de diez y once años. Deseaba que la escuela simplemente enseñara amor y tolerancia hacia todos, y enfocara a los niños mucho más en sus aspectos académicos y, aún más importante, en vivir una vida desinteresada de servicio, y dejar que su sexualidad se desarrolle fuera de sus actividades académicas. Quizás este incesante enfoque en uno mismo explica una de las razones por las cuales mis hijas fueron testigos repetidamente de graves actitudes racistas hacia algunos de los estudiantes negros. La escuela, con toda su progresividad, no haría de la unidad racial y la curación racial un área de énfasis.

La escuela difícilmente daba algún enfoque al servicio al mundo y a ayudar a los estudiantes a comprender que el verdadero pensamiento revolucionario y progresivo que los haría pensar mucho menos en el “yo” y en hacerse feliz a sí mismo, sino más bien en hacer felices a los demás, sabiendo muy bien que la verdadera felicidad es lograda cuando ayudamos a otros. En ese sentido, al final de su charla inspiradora, el Dr. Williams citó a Abdu’l-Bahá en el amoroso modelo bahá’í de servicio desinteresado a la humanidad:

Si alguien llega a golpearos, tratad de ganar su amistad; si alguien os apuñala el corazón, sed un ungüento curativo para sus llagas; si alguien os insulta o se ríe de vosotros, recibidle con amor. Si alguno os inculpa, alabadle; si os ofrece un veneno mortal, dadle a cambio la más selecta miel; y si amenaza vuestra vida, concededle un remedio que le sane para siempre. Si él es el dolor mismo, sed su medicina; si es espinas, sed sus rosas y hierbas fragantes. Acaso tales modales y palabras de parte vuestra hagan que este oscuro mundo se ilumine al fin y hagan que esta polvorienta tierra se vuelva celestial, y este diabólico lugar de encarcelamiento se convierta en un palacio real del Señor, de modo que la guerra y la lucha queden atrás y ya no existan más, y el amor y la confianza levanten sus tiendas en las cumbres del mundo. – Selecciones de los escritos de Abdu’l-Bahá, pág. 28.

Quién sabe si la mudanza de nuestra familia y los desafíos autoimpuestos a los que nos hemos comprometido realmente prepararán mejor a nuestras hijas para vivir una vida con impacto. Solo el tiempo lo dirá. Por ahora, puedo decir que estoy enamorado de la noble meta que representa la Escuela Internacional Townshend: lograr la unidad de la humanidad, un estudiante abnegado a la vez.

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