Las opiniones y puntos de vista expresados en este artículo pertenecen al autor únicamente, y no necesariamente reflejan la opinión de BahaiTeachings.org o de alguna institución de la Fe Bahá'í.

¿Puede nuestra visión del arte lograr unirnos? ¿Puede el arte promover la justicia? ¿Cómo se puede usar la identidad individual en el arte como un medio para traer la unidad a la humanidad?

Estas son preguntas conocidass para la artista Marika Yeo, quien radica en Vancouver, y actualmente se encuentra en un programa de postgrado sobre justicia social, estudiando a través de la corriente creativa crítica. Su trabajo se centra en cómo se puede utilizar el arte para moverse a través de los sistemas y modos de pensamiento contemporáneos que solidifican la separación.

Marika Yeo

Marika Yeo

En medio de una industria ampliamente basada en la identidad racial, cultural, espiritual, política y de género, Marika busca respuestas sobre cómo esas posiciones y perspectivas nos unen y nos dividen. La exploración de Marika tiene la intención de participar en discursos y prácticas artísticas centradas en la unidad, y usar esto como base y punto de partida para pensar sobre la justicia.

En la primera parte de esta serie de dos partes, aprendemos sobre el viaje creativo personal de Marika a través del arte visual y la arcilla, y cómo una exploración de su propia identidad, cultura y raza la llevó a una carrera profesional en arte y justicia social.

P: ¿Cuál es tu primer recuerdo claro sobre la primera vez que estuviste expuesta al arte, y cómo te hizo sentir?

R: Recuerdo que pintaba con mi tía desde muy joven, y que sentí que era un momento especial, no tanto por el proceso de creación de arte, sino por el amor que ella me mostraba cuando pintábamos juntas. Ella siempre fue muy paciente conmigo, y fue un espacio donde sentí que estaba bien cometer errores. Ella nunca me juzgó por lo que estaba haciendo o por cómo lo hacía. El aliento que me dio en ese momento de mi vida es algo que siempre he apreciado. Creo que podemos ver el arte como una forma de conocer y aprender en relación con esto. Nos da la posibilidad de desarrollar ciertas cualidades espirituales junto con el coraje de actuar, incluso si cometemos errores.

P: ¿Cómo se convirtió ese interés inicial en el arte en tu profesión?  

R: El arte eventualmente se convirtió en una forma de conocer y conectarse con mi familia y antecedentes culturales mediante el uso de la arcilla y la unión de diferentes patrones y modos de crear. Me condujo a un camino de intentar encontrar una manera de pensar acerca del presente global, y de mi historia personal y etnia, de una manera que no fuera divisiva ni contraria. Parece que esto me ha llevado de forma natural a una potencial carrera luego de conectarme con profesores y artistas que piensan en cosas similares. Reflexioné cómo podría contribuir a los discursos en la sociedad a través de mi arte, y me he sentido agradecida de haber podido comenzar a aprender más sobre eso en relación con las artes y la forma en que pensamos acerca de la justicia.

jarron

P: Gran parte de tu arte se centra en la identidad, ¿qué experiencias tuviste al crecer que nutrieron tus percepciones y curiosidades? ¿Cómo esto informó su enfoque creativo hoy?

R: Creo que desde el principio me centré mucho en la identidad relacionada con la raza y la cultura. Me interesaba mi propia experiencia cultural y sobre cómo entender la información que se perdió a través del proceso de colonización .Entonces empecé a darme cuenta de que este tipo de enfoque en la identidad quizá no era la camino que quería seguir, y que me estaba llevando más y más lejos de mi forma de concebir la cuestión de la identidad espiritual.

Al trabajar con otros profesores en este campo, comencé a cuestionarme por qué ciertas categorías (en particular, la raza) existían en primer lugar. En este momento, estoy tratando de encontrar una manera de explorar las ideas de justicia, raza y arte sin consolidar los mismos sistemas que han creado estas divisiones, para empezar.

P: ¿Podría explicar un poco más cómo la exploración de identidad, raza, cultura, en particular el concepto de colonizador frente a colonizado, a través del arte, puede conducir a temas relacionados con la justicia social?

R: Creo que al inicio de mi exploración de estos temas tuve una visión bastante simplista. Comencé a explorar la idea de colonizador y colonizado dentro de mi propia identidad, pero pronto comencé a sentir que, de alguna manera, mi marco de pensamiento en torno a estos temas no estaba inherentemente basado en la unidad de la humanidad. Mi arte reflejaba la idea de dos “razas” que en cierto sentido se unían; sin embargo, en realidad aún no había llegado al punto de cuestionarme por qué creía en estas divisiones de identidad en primer lugar. Aquí es donde me encuentro en este momento. Estoy tratando de pensar cómo se pueden usar las artes para cambiar ciertas formas de hablar sobre nuestro presente global, sin reificar las condiciones que perpetúan los sistemas divisivos que apoyaron estas injusticias en primer lugar, como lo indica esta cita de las enseñanzas bahá’ís:

El origen de los oficios, las ciencias y las artes es la facultad de la reflexión. Haced todos los esfuerzos para que de esta mina ideal puedan surgir destellantes las perlas de sabiduría y expresión que fomenten el bienestar y la armonía de todas las razas de la tierra. En toda condición, ya sea en la adversidad o en la comodidad, en el honor o en la aflicción, este Agraviado ha ordenado que todos los hombres muestren amor, afecto, compasión y armonía. -Bahá’u’lláh, Las Tablas de Bahá’u’lláh, pág. 47-48.

P: Como bahá’í, ¿cómo definirías “la identidad”? ¿Esta difiere de la sociedad en general?  

R: En mi entendimiento, la idea de identidad está arraigada en la identidad espiritual: alguien que reconoce la unidad de Dios, y que lo conoce y lo adora. Creo que reconocer la Unicidad de Dios también nos permite reconocer la unicidad de la humanidad .Entonces, mi comprensión de la identidad está formada por este reconocimiento.

Creo que el regalo que son los escritos bahá’ís nos permite entender esto más completamente; sin embargo, he conocido a muchos eruditos y artistas que también consideran que la identidad individual está indisolublemente conectada al conjunto colectivo, lo que es alentador de ver, considerando las fuerzas rampantes del individualismo extremo que existen simultáneamente en nuestra sociedad actual.

P: ¿Podría compartir su comprensión de cómo la identidad y la política de identidad están vinculadas al arte en la sociedad contemporánea y los tipos de discurso que se derivan de esta conexión? ¿Cree que esto es un obstáculo o una ventaja para abordar los problemas de justicia social? ¿Crees que es posible que los artistas puedan crear arte que elimine esas construcciones individualistas?

R: Creo que la política de identidad puede ser un poco complicada. Tengo muchas preocupaciones con respecto a esto, que son un poco difíciles de resumir aquí, pero una de estas preocupaciones es que a menudo esto conduce a una conversación sobre “quién puede tener derecho a un asiento en la mesa” en el sistema político actual de nuestra sociedad. Y es esto que hace que nos olvidemos de preguntarnos por qué existe exactamente este tipo de sistema en primer lugar, lo que puede, desde mi perspectiva, ser un obstáculo para el tipo de transformación que estamos llamados a crear a través de las actividades de construcción de la comunidad de la Fe Bahá’í.

0 Comentarios

characters remaining