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‘Abdu’l-Bahá (ab-dul-ba-já), n., 1844-1921, Hijo mayor de Bahá’u’lláh, el Profeta y Fundador de la Fe Bahá’í, y Líder de la comunidad bahá’í después del fallecimiento de Su Padre en 1892.

Abbas Effendi nació en mayo de 1844, ‘Abdu’l-Bahá fue el hijo mayor y el sucesor designado de Bahá’u’lláh, el Profeta y Fundador de la Fe Bahá’í.

Desde la niñez, ‘Abdu’l-Bahá compartió el destierro, exilio y encarcelamiento de Su Padre, y a menudo sirvió como representante de Su Padre en sus tratos con funcionarios gubernamentales, la creciente comunidad bahá’í y el público en general.

Después del fallecimiento de Bahá’u’lláh en 1892, ‘Abdu’l-Bahá se convirtió en el sucesor y el único intérprete autorizado de los escritos de Su Padre. En ese mismo momento escogió el nombre de ‘Abdu’l-Bahá, que significa “Siervo de la Gloria”. Una figura única en la historia de la religión, los bahá’ís no consideran a ‘Abdu’l-Bahá como un profeta o Mensajero de Dios, sin embargo, lo miran y reconocen como el ejemplo prefecto de las enseñanzas bahá’ís.

Reconocido en todo el mundo por Su vida dedicada a la defensa de la paz mundial, armonía racial, igualdad de género y justicia social, ‘Abdu’l-Bahá pasó cuarenta años de Su vida (1968-1908) como un prisionero a causa de Su creencia en las enseñanzas de Bahá’u’lláh. Fue liberado de prisión como resultado del derrocamiento del Imperio Otomano, viajó por el mundo a principios del siglo XX, llevando el mensaje bahá’í de unidad global a Europa, África y Norteamérica.

Autor de cientos de libros, tratados y tablas, que incluyen: El Secreto de la civilización divina, A Traveler’s Narrative y A los que fueron fieles; y colecciones de Sus charlas y discursos públicos fueron publicados en libros tales como: Selecciones de los Escritos de ‘Abdu’l-Bahá, La Promulgación de la Paz Universal, La sabiduría de ‘Abdu’l-Bahá, ‘Abdu’l-Bahá en Londres y Contestación a unas preguntas.

La vida de ‘Abdu’l-Bahá, aún en la prisión, se enfocó principalmente en asuntos humanitarios. Su humildad; Su amor a todas las gentes; Su constante cuidado y preocupación por los pobres, los enfermos y los desamparados; y Sus constantes esfuerzos caritativos por todos los de todas las religiones, caracterizaron Su dedicación al ideal de servicio a los demás. El gobierno británico le nombró Caballero en 1920 por alimentar a los hambrientos y evitar la hambruna en Palestina durante la Primera Guerra Mundial. Cuando falleció en 1921, diez mil personas participaron en Su funeral.

‘Abdu’l-Bahá estableció las instituciones electas democráticamente del Orden Administrativo Bahá’í; enfatizó los principios bahá’ís de la búsqueda independiente de la verdad, la revelación progresiva y la armonía entre la ciencia y la religión; y ejemplificó, a lo largo de su notable vida, las virtudes de sabiduría, bondad y amor por toda la humanidad.