Vamos a imaginar algo fuera de este mundo por un momento. Analice esto: si pudiera enviar un mensaje a otra civilización fuera de la tierra, ¿qué diría ese mensaje?

Esa es una de las misiones de cien millones de dólares de Breakthrough Initiatives (BI), fundadas en 2015 por el físico Stephen Hawking, un físico ruso, un inversionista de riesgo y un empresario llamado Yuri Milner. BI busca inteligencia extraterrestre a través de tres proyectos separados pero vinculados:

  • Breakthrough Listen, que inspeccionará más de un millón de estrellas en busca de señales de radio o de láser;
  • Breakthrough Starshot, que enviará un enjambre de pequeñas sondas hacia Alpha Centauri;
  • Y Breakthrough Message, un premio anual de un millón de dólares por mensajes digitales que representen a la tierra y a toda la humanidad, y que pueda ser entendido por otra civilización.

El proyecto Breakthrough Initiatives casi duplica el monto que los gobiernos nacionales han estado gastando en la búsqueda de inteligencia extraterrestre, por lo que los científicos que buscan otra vida inteligente en el universo anticipan que éste proyecto podría aportar algún progreso. Aquí está la descripción sobre la iniciativa Breakthough Message (https://breakthroughinitiatives.org/Initiative/2):

“Si nosotros u otros tenemos éxito descubriendo otra civilización, ¿qué deberíamos decirles?

Breakthrough Message pretende fomentar el debate sobre cómo y qué comunicarle a los posibles seres inteligentes que viven fuera de la tierra. La iniciativa toma la forma de un concurso internacional para crear mensajes que puedan ser leídos por una civilización avanzada. El mensaje debe estar en formato digital, y debe ser representativo de la humanidad y del planeta tierra.

El grupo de premios para los mejores mensajes suma $1,000,000 de dólares. La competencia está abierta a todos”.

Hmmm. Este desafío requiere definitivamente de un pensamiento profundo. El sitio web de BI dice: “Desarrollar un mensaje que pueda hablar por nosotros y ser entendido por inteligencias alienígenas es un problema difícil. Puede requerir de conocimientos en campos desde las matemáticas y la física a la lingüística, la psicología y el arte. ”

Un problema difícil, desde luego, quizás uno de los más duros que hemos enfrentado. Una de las primeras cosas en las que pensar es si los habitantes de otra civilización inteligente pueden tener la combinación de cualidades intelectuales, emocionales y espirituales que tienen los seres humanos, y un estado similar de conciencia que produce esa combinación. Las enseñanzas bahá’ís nos ofrecen algunas percepciones:

“El único Dios verdadero ha existido eternamente, y eternamente continuará existiendo. Su creación, asimismo, no ha tenido principio ni tendrá fin […] Has de saber que cada estrella fija tiene sus propios planetas, y cada planeta sus propias criaturas, cuyo número ningún hombre puede calcular.” – Bahá’u’lláh, Pasajes de los escritos de Bahá’u’lláh, páginas 187-188.

“La tierra tiene sus habitantes, el agua y el aire contienen muchos seres vivos y todos los elementos tienen sus espíritus naturales, entonces ¿cómo es posible concebir que estos estupendos cuerpos estelares no estén habitados? En verdad, están poblados, pero ha de saberse que sus habitantes están en armonía con los elementos de sus respectivas esferas. Esos seres vivos no tienen estados de conciencia como los de aquellos que viven en la superficie de este globo: el poder de adaptación y el entorno moldea sus cuerpos y estados de conciencia, así como nuestros cuerpos y mentes se adecúan a nuestro planeta […] Los seres que habitan esos cuerpos luminosos lejanos están en sintonía con los elementos que han entrado en la composición de sus respectivas esferas.” – ‘Abdu’l-Bahá, Divine Philosophy, páginas 114-115 [Traducción de cortesía].

“Como usted bien menciona, Bahá’u’lláh afirma que cada estrella fija tiene sus planetas, y cada planeta sus propias criaturas. Sin embargo, la Casa de Justicia declara que no ha descubierto nada en los Escritos Bahá’ís que indique el grado de progreso que tales criaturas pueden haber alcanzado. Obviamente, como las criaturas de la tierra han logrado construir sondas espaciales y enviarlas al espacio exterior, se puede creer que las criaturas de otros planetas pueden haber logrado hacer lo mismo.” – De una carta del 11 de enero de 1982 escrita en nombre de la Casa Universal de Justicia a un bahá’í individual [Traducción de cortesía].

Como puede ver, las enseñanzas bahá’ís ciertamente no descartan la existencia de seres extraterrestres, pero sí sugieren que “el poder de adaptación y el entorno” tienen un efecto en los “cuerpos y estados de conciencia” de cualquier forma de vida potencial en otros mundos. Tiene sentido, ¿no?

Entonces, ¿cómo vamos a comunicarnos con esas criaturas?

Aquí está mi hipótesis personal: es lógico – y nuestra ciencia ha descubierto que es verdad – que cuanto más avanzada es la inteligencia en cualquier forma de vida, normalmente es más capaz de sentir. Sabemos que los primates superiores, por ejemplo, tienen una vida emocional bien desarrollada, al igual que los perros y los delfines. También sabemos que los primates superiores pueden aprender a comunicarse con los seres humanos (mire, por ejemplo, el lenguaje artificial de lexigramas “Yerkish” que los primates han aprendido), así que ya tenemos algunos métodos de comunicación entre especies.

Sin embargo, antes de que algún primate superior aprendiera a comunicarse con nosotros los humanos, las personas que los enseñaron construyeron relaciones pacíficas y amistosas con esos bonobos, chimpancés y grandes simios. Los animales sentían, en sus corazones, que sus entrenadores eran amigos. Ese cuidado, amabilidad y amor permitió a los primates abrir sus corazones y mentes no sólo a aprender a comunicarse, sino a querer hacerlo. Por lo tanto, es posible que deseemos contemplar el uso de algunas de las lecciones que hemos aprendido de esos lenguajes artificiales bien desarrollados -y del lenguaje universal del corazón- para enviar un mensaje espiritual de amor y bondad al universo:

“En breve, no sólo a sus semejantes deben tratar con misericordia y compasión los amados de Dios, sino que deben mostrar la mayor bondad hacia toda criatura viviente”. – ‘Abdu’l-Bahá, Selección de los escritos de ‘Abdu’l-Bahá, página 214.

“[…] No veáis extraños; más bien, ved a todos los hombres como amigos, pues difícilmente se origina amor y unidad cuando fijáis la mirada en la otredad. Y en esta nueva y maravillosa época, las Sagradas Escrituras dicen que debemos estar unidos con todas las gentes; que no debemos ver crueldad, ni injusticia, ni malevolencia, ni hostilidad, ni odio, sino más bien dirigir nuestra mirada hacia el cielo de la antigua gloria. Puesto que cada una de las criaturas es un signo de Dios, y fue por la gracia del Señor y Su poder que cada una entró en el mundo; por tanto, no son extraños, sino familiares; no son ajenos, sino amigos, y deben ser tratados como tales”. – Ibíd., página 42.

Las opiniones y puntos de vista expresados en este artículo pertenecen al autor únicamente, y no necesariamente reflejan la opinión de BahaiTeachings.org o de alguna institución de la Fe Bahá'í.

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