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¿Qué es la Fe Bahá’í?

La Fe Bahá’í, la más reciente del sistema de creencias independiente en el mundo, enseña sobre la unicidad de Dios, la unidad de la humanidad y la armonía esencial entre las religiones.

Los bahá’ís creen en la paz, la justicia, el amor, el altruismo y la unidad. Las enseñanzas bahá’ís promueven el acuerdo entre la ciencia y la religión, la igualdad de los sexos y la eliminación de todos los prejuicios y el racismo.

Casi en cualquier lugar que vayas en el planeta, encontrarás bahá’ís—La Fe Bahá’í es la segunda religión más difundida en el mundo después del cristianismo, abarca todo el mundo y trabaja por unirlo. Los bahá’ís no tienen clero ni iglesias, se reúnen en comunidades dirigidas democráticamente y dan la bienvenida a todos.

Los millones de bahá’ís en el mundo provienen de una amplia variedad de etnias, nacionalidades, tribus, edades, grupos raciales, creencias religiosas y clases económicas y sociales diversas. Gentil, pacífica, cálida y acogedora, las diversas comunidades bahá’ís existen casi en todas partes. Los bahá’ís aceptan la validez de cada uno de los Fundadores y Profetas de las principales religiones, y creen en la revelación progresiva, un principio único en la Fe Bahá’í que ve a cada gran Fe como un eslabón en un único sistema espiritual progresivamente revelado por Dios a la humanidad.

¿Quién es Bahá’u’lláh?

Pasamos nuestra vida tratando de descifrar los misterios del Universo, pero había un prisionero de los turcos, Bahá’u’lláh, en ‘Akká, Palestina, que tenía la clave. – León Tolstoi

La Fe Bahá’í es un consuelo para la humanidad. – Mahatma Gandhi

La esencia de la Enseñanza de Bahá’u’lláh es el amor omnímodo, pues el amor incluye todas las excelencias de la humanidad. Hace progresar a todas las almas. Confiere a todos, en herencia, la vida inmortal. Dentro de poco presenciarás que Sus celestiales
Enseñanzas, la gloria misma de la realidad, iluminarán los cielos del mundo. – ‘Abdu’l-Bahá, Selección de los escritos de ‘Abdu’l-Bahá, página 95.

Teherán cerca de 1930

Teherán, ciudad en la que nació Bahá’u’lláh

Los bahá’ís siguen las enseñanzas de Bahá’u’lláh, Quien proclamó la Fe Bahá’í a mediados del siglo XIX, y Quien enseñó la paz mundial, la unidad de toda la humanidad y la unidad esencial de todas las religiones. Nacido Mírzá Husayn-‘Alí en Teherán, Persia, en 1817, Bahá’u’lláh fue conocido en su temprana vida adulta como “El Padre de los pobres” por su trabajo desinteresado ayudando a los desposeídos e indigentes. En 1863, Bahá’u’lláh inició abiertamente a enseñar la Fe Bahá’í, con sus mensajes revolucionarios de unidad de la humanidad, la unidad de todas las creencias, la igualdad del hombre y la mujer, la armonía entre la ciencia uy la religión y el establecimiento de un sistema mundial de gobierno.

Los bahá’ís creen que Bahá’u’lláh, cuyo título significa “La Gloria de Dios”, es el más reciente profeta que fundó una religión mundial e inauguró una nueva era en el desarrollo humano:

… En los reinos de la tierra y del cielo debe necesariamente manifestarse un Ser, una Esencia que ha de actuar como Manifestación y Vehículo para la transmisión de la gracia de la Divinidad misma, el Soberano Señor de todo. Mediante las Enseñanzas de este Sol de la Verdad, todo hombre ha de avanzar y desarrollarse hasta que alcance el estado en que pueda manifestar todas las fuerzas potenciales con que ha sido dotado su más íntimo ser verdadero. Es con este preciso objetivo que en cada edad y dispensación los Profetas de Dios y Sus Elegidos han aparecido entre los hombres y han mostrado tal fuerza como la que nace de Dios, y tal poder como sólo el Eterno puede revelar. –Bahá’u’lláh, Pasajes de los escritos de Bahá’u’lláh, páginas 81 y 82

Después de la proclamación de Su Fe, Bahá’u’lláh sufrió cuarenta años de exilio, tortura y encarcelamiento—todo por anunciar que una nueva revelación había nacido. Este Gran Educador Divino y Mensajero, a pesar de las persecuciones que sufrió, escribió una serie de epístolas a los líderes políticos y religiosos del mundo desde su celda en prisión. Esas cartas, llamadas Tablas a los Reyes, abiertamente anuncian la estación y misión de Bahá’u’lláh, y advierten a los más prominentes líderes del mundo que la humanidad enfrentaría desastrosas consecuencias a menos que bajasen sus armas y se reuniesen para unir al mundo y acabasen con la guerra.

Bahá’u’lláh hizo un llamamiento al mundo entero a la acción colectiva y a la unidad, y en ese llamado, los bahá’ís creen, se inauguró una nueva época de espiritualidad armonía y madurez humana.

¿Cómo inició la historia bahá’í?

En un tiempo y lugar muy tumultuoso—1844, en Shiráz, Persia— un joven y místico mercader de nombre Siyyid ‘Alí-Muhammad hizo un sorprendente anuncio: traía para el mundo un nuevo mensaje de Dios.

Con el título de El Báb, que significa “La Puerta”, este nuevo Profeta causó un furor en la sociedad persa con sus enseñanzas revolucionarias—transformación espiritual y moral, la emancipación de la mujer y la elevación de los pobres. El Báb también proclamó que Él sería el Heraldo del nacimiento de una nueva revelación universal, aún más grande que la Suya, y que prepararía el camino para “Aquel a Quien Dios hará manifiesto”—El Prometido de todas las épocas. La Fe Babí se esparció rápidamente, electrizando a las masas y provocando severas reacciones de parte del gobierno y el clero. Decenas de miles de babís, incluido el propio Báb, fueron torturados, masacrados y públicamente ejecutados a causa de sus creencias.

La inauguración del mensaje y la misión de El Báb puso a la historia bahá’í en movimiento.

Los exilios de Bahá'u'lláh desde Persia hacia el Imperio Otomano

Los exilios de Bahá’u’lláh desde Persia hacia el Imperio Otomano

Después de la ejecución de El Báb en 1850, Bahá’u’lláh gradualmente asumió el liderazgo de los bahá’ís. Estando en la prisión en 1852, Bahá’u’lláh recibió la revelación que inspiró a la Fe Bahá’í, cumpliendo las profecías y promesas de El Báb.

La Fe Bahá’í cuenta ahora con millones de seguidores en todas las naciones, regiones y continentes del mundo. Las Enseñanzas de Bahá’u’lláh enfatizan la justicia, la igualdad y la unidad religiosa, aun hoy en día hay muchos bahá’ís en Irán y países del Medio Oriente que aún enfrentan persecución a causa de estas creencias.

Bahá’u’lláh sufrió una vida de tortura y privaciones a fin de traer al mundo un nuevo conjunto de enseñanzas espirituales. Perseguido sin cesar, perseveró en entregar este mensaje, el cual ha empezado a afectar y alterar profundamente el futuro de la humanidad.

¿Quiénes son los Bahá’ís?

Los millones de bahá’ís en el mundo provienen de una amplia variedad de etnias, nacionalidades, tribus, edades, grupos raciales, creencias religiosas y clases económicas y sociales diversas. Gentil, pacífica, cálida y acogedora, las diversas comunidades bahá’ís existen casi en todas partes. Los bahá’ís aceptan la validez de cada uno de los Fundadores y Profetas de las principales religiones, y creen en la revelación progresiva, un principio único en la Fe Bahá’í que ve a cada gran Fe como un eslabón en un único sistema espiritual progresivamente revelado por Dios a la humanidad.

Las principales enseñanzas bahá’ís

Esencialmente una fe mística, las enseñanzas bahá’ís se enfocan en la relación del alma con la eterna e incognoscible esencia de Dios, y recomiendan la oración y meditación diaria para todos. Los bahá’ís creen que el espíritu humano vive eternamente, así que se esfuerzan por iluminar sus almas con atributos espirituales—bondad, generosidad, integridad, veracidad, humildad y servicio desinteresado a los demás.

También es una fe práctica, los principios fundamentales de la Fe Bahá’í abogan por la unidad internacional, el cese total de todas las guerras, la educación obligatoria universal para la niñez, una solución espiritual a los extremos de la riqueza y la pobreza, un fin al fundamentalismo religioso y la división, y una respuesta unificada mundial a la opresión, el materialismo, y la creciente crisis ambiental del planeta.

Los bahá’ís creen en la investigación independiente de la realidad, e invitan a todos a cuestionar los dogmas, las tradiciones y las supersticiones emprendiendo una búsqueda personal para descubrir la verdad. La Fe Bahá’í no tiene clero. En cambio, un distintivo sistema de consejos elegidos democráticamente a niveles locales, nacionales e internacional administran y guían a las comunidades bahá’ís. Este orden administrativo sin precedentes, fundamentalmente diferente de cualquier otro sistema de autoridad religiosa o política, se está convirtiendo en el primer sistema mundial de gobernanza democrática, adquiriendo poder e iniciativa proveniente de todo el cuerpo de creyentes alrededor del mundo.

Los escritos bahá’ís dicen que la religión debe ser causa de unidad y armonía en el mundo—pero si esta produce enemistad, odio e intolerancia, sería preferible no tenerla.

Citas de los escritos bahá’ís

A diferencia de muchas religiones del pasado, los bahá’ís tienen los escritos originales de su Fundador, Bahá’u’lláh, y de Su Hijo y Sucesor ‘Abdu’l-Bahá, y de el Guardián de la Fe Bahá’í, Shoghi Effendi. Los bahá’ís confían y veneran estas obras poderosas e inspiradoras—y por supuesto están disponibles para todos. Las enseñanzas bahá’ís han sido traducidas a cientos de idiomas, incluyendo lenguas tribales e indígenas, para ponerlas a disposición de todos los pueblos del mundo. En estos escritos bahá’ís, la fe de Bahá’u’lláh hace un llamamiento a cada ser humano a investigar Su posición como el Retorno de los Profetas de las religiones del pasado, y el cumplimiento de las promesas del amanecer de un nuevo día:

Pasajes de los Escritos de Bahá'u'lláh

Publicación de los “Pasajes de los Escritos de Bahá’u’lláh” en inglés.

La Revelación que, desde tiempo inmemorial, ha sido aclamada como el Propósito y la Promesa de todos los Profetas de Dios y como el más caro Deseo de Sus Mensajeros, ha sido ahora manifestada a los hombres en virtud de la penetrante Voluntad del Todopoderoso y por Su irresistible mandato. El advenimiento de tal Revelación ha sido anunciado en todas las Sagradas Escrituras. ¡Oh amantes del único Dios verdadero! Esforzaos por reconocerle y conocerle de verdad y observar adecuadamente Sus preceptos. –Bahá’u’lláh, Pasajes de los escritos de Bahá’u’lláh, página 14.

¡OH HIJO DEL ESPÍRITU! Mi primer consejo es éste: Posee un corazón puro, bondadoso y radiante, para que sea tuya una soberanía antigua, imperecedera y perdurable. –Bahá’u’lláh, Las Palabras Ocultas, página 27.

Es, de hecho, un hombre quien hoy se consagra al servicio de toda la raza humana. El Gran Ser dice: Bienaventurado y dichoso aquel que se levanta para promover los mejores intereses de los pueblos y razas de la tierra. En otro pasaje, Él ha proclamado: No debe enorgullecerse quien ama a su patria, sino más bien quien ama al mundo entero. La tierra es un solo país, y la humanidad sus ciudadanos. –Bahá’u’lláh, Tablas de Bahá’u’lláh, página 198.

Los bahá’ís creen en Dios, eterno en el pasado y eterno en el futuro, Quien ama y educa progresivamente a la humanidad a través de religiones reveladas sucesivamente. Los escritos bahá’ís dicen que el Creador es una “esencia incognoscible”, mucho más allá de la capacidad de la creación para comprender. Para ayudarnos e iluminarnos, Dios ha provisto a la humanidad con Profetas y Mensajeros divinamente inspirados a través de la historia, Quienes fundaron las principales religiones del mundo y trajeron enseñanzas éticas, morales y espirituales para todos.

La unidad esencial de todas las religiones.

Progressive Revelation, All Prophets

Las enseñanzas bahá’ís se centran en torno a la unidad, y los bahá’ís creen en la unidad esencial de todas las religiones. Bahá’u’lláh enfatizó la importancia de la unidad, la unicidad y la armonía en todas las interacciones humanas, y dijo que la madurez colectiva de la raza humana nos ha llevado ahora a la etapa en nuestro desarrollo donde podemos reconocer nuestra interdependencia. Los sucesivos Profetas y Mensajeros fundaron sus creencias en diferentes momentos en la historia, y cada una de esas religiones, los bahá’ís creen, forman parte de una sola gran religión – una revelación unificada, sistemática y progresiva, como una escuela con muchos maestros.

Los bahá’ís aceptan, respetan y veneran las religiones de Abraham, Moisés, Krishna, Zoroastro, Buda, Jesucristo, Muhammad, y también las tradiciones sagradas de los profetas y maestros de los pueblos indígenas cuyos nombres la historia escrita pudo nunca haber registrado. La Fe Bahá’í abarca, abraza y avanza las enseñanzas antiguas de todas las grandes Religiones, y los bahá’ís ven a Bahá’u’lláh como el Más Reciente de estos Maestros Divinos.

Bahá’u’lláh llamó a cada uno de estos Mensajeros Divinos y Maestros como “Manifestaciones de Dios” – espejos perfectos del amor y cuidado del Ser Supremo por toda la humanidad, cada una de ellas destinada a inspirar una civilización entera basada en sus enseñanzas espirituales y para avanzar la madurez colectiva de la humanidad durante su dispensación.

Los bahá’ís creen en la Unidad de la Humanidad

En la más reciente de las revelaciones en la gran cadena universal del ser, Bahá’u’lláh enseñó que el principio central de la Fe Bahá’í es la unidad de la humanidad – diciendo: “La tierra es un solo país, y la humanidad sus ciudadanos.” En consecuencia, los bahá’ís se consideran a sí mismos como ciudadanos del mundo, que trabajan por el establecimiento de la civilización humana universal basada en el amor, las virtudes espirituales y el deseo de todos los pueblos por la paz y la prosperidad:

¡Oh pueblos y linajes contendientes de la tierra! Dirigid vuestros rostros hacia la unidad y dejad que el fulgor de su luz brille sobre vosotros. Reuníos y, por amor a Dios, decidíos a extirpar todo lo que sea fuente de discordia entre vosotros. Entonces, el resplandor del gran Luminar del mundo envolverá a toda la tierra y sus habitantes llegarán a ser los ciudadanos de una sola ciudad y los ocupantes de un solo trono. – Bahá’u’lláh, Pasajes de los Escritos de Bahá’u’lláh, página 247.

Naturaleza humana: Fundamentalmente noble y espiritual

Los bahá’ís creen que la naturaleza humana es fundamentalmente espiritual, y que nuestras almas nos hacen seres nobles. Aunque todos existimos temporalmente en nuestros cuerpos físicos aquí en la Tierra, Bahá’u’lláh enseñó que nuestra verdadera identidad reside en nuestras almas eternas. El propósito primordial de cada alma humana, según las enseñanzas bahá’ís, es conocer y amar a Dios. Los bahá’ís no creen en la doctrina del pecado original o del mal supremo – en cambio, las enseñanzas bahá’ís explican que cada persona puede tomar la decisión de distinguir su vida con atributos divinos:

El hombre tiene dos poderes; y su desarrollo, dos aspectos. Un poder está relacionado con el mundo material, y a través del él es capaz del avance físico. El otro poder es espiritual, y a través de su desarrollo su naturaleza interna es despertada. Estos poderes son como dos alas. Amabas deben estar desarrolladas, pues el vuelo es imposible con una sola ala. ¡Alabado sea Dios! el progreso material ha sido evidente en el mundo, pero existe la necesidad de un desarrollo espiritual en la misma proporción. Debemos esforzarnos incesantemente y sin descanso para lograr el desarrollo de la naturaleza espiritual el hombre, y empeñarnos con incansable energía para hacer avanzar a la humanidad hacia la nobleza de su verdadera y destinada posición. – ‘Abdu’l-Bahá, La Promulgación de la Paz Universal, página 80.

Nuestra naturaleza espiritual innata puede crear una relación mística con el Creador, dándole significado y propósito a nuestras vidas. Las enseñanzas bahá’ís dicen que el proceso ocurre a través de la oración y la meditación, el crecimiento interior impulsado por nuestra búsqueda espiritual de la verdad, el amor que damos a los demás, y finalmente, como resultado de nuestros actos de servicio desinteresado a la humanidad.

Como todas las grandes religiones, las enseñanzas bahá’ís tienen un doble propósito: hablar del espíritu interior del ser humano, y propulsar el proceso de desarrollo social positivo hacia adelante:

Dios tiene dos propósitos al enviar a Sus Profetas a los hombres. El primero es librar a los hijos de los hombres de la oscuridad de la ignorancia y guiarlos a la luz del verdadero entendimiento. El segundo es asegurar la paz y tranquilidad del género humano y proveer todos los medios por los cuales éstas pueden ser establecidas. – Bahá’u’lláh, Pasajes de los Escritos de Bahá’u’lláh, página 95.

La Fe Bahá’í provee los medios para la paz y la tranquilidad a través de un conjunto progresivo de enseñanzas sociales:

  • La investigación independiente de la verdad
  • La erradicación de toda clase de prejuicios
  • La unidad de la humanidad
  • La fundación esencial de todas las religiones
  • La religión debe ser causa de amor, afecto y alegría
  • La armonía entre la ciencia y la religión
  • Un idioma universal auxiliar
  • La educación obligatoria universal
  • La igualdad de los sexos
  • Establecimiento de un parlamento
  • La abolición de los extremos de riqueza y pobreza
  • El trabajo como una forma de adoración
  • La no participación de la religión en la política
  • El poder del Espíritu Santo
  • Derechos Humanos para todos

Estos principios fundamentales bahá’ís exigen una completa reestructuración de las prioridades de la humanidad – desde lo material hasta lo espiritual, de lo exclusivo a lo inclusivo, y de la división a la unidad.

Usted puede encontrar bahá’ís en cualquier lugar – pero probablemente usted tenga que buscarlos.

Eso es porque los bahá’ís no imponen su religión a nadie. Bahá’u’lláh escribió que los bahá’ís deberían evitar el proselitismo ni imponer sus creencias a los demás. Los bahá’ís sostienen este importante principio de la investigación independiente de la verdad.

Los bahá’ís acogen con entusiasmo a cualquiera que esté en un camino de búsqueda espiritual – o cualquiera que quiera aprender más sobre la Fe Bahá’í. Muchas comunidades bahá’ís alrededor del mundo tienen reuniones informales dónde los buscadores pueden examinar y explorar las enseñanzas de esta nueva Fe. Se conocen como “Reuniones Hogareñas” o reuniones de profundización, en estas reuniones, los bahá’ís generan preguntas y discusiones abiertas sobre la vida. Todos son bienvenidos.

Las Casas de Adoración Bahá’í

En cada continente en el mundo, una Casa de Adoración Bahá’í les dará la bienvenida. Cada una con nueve lados que simbolizan los muchos caminos que llevan hacia el verdadero Dios, las Casas de Adoración Bahá’í están abiertas a todos, sin importar las creencias que tengan. Similares a las iglesias, mezquitas o templos – pero sin rituales, ritos o sermones- las Casa de Adoración Bahá’í funcionan como el centro de la vida espiritual de la comunidad y de su servicio humanitario, educativo y altruista. Más de un centenar de Casas de Adoración Bahá’ís están en las etapas de planificación, y siete ya existen, con una octava que se inauguró en Chile en octubre de 2016:

Las enseñanzas bahá’ís en última instancia, vislumbran estas Casa de Adoración interreligiosas en casa comunidad, sirviendo como los puntos del amanecer de la mención de Dios y el punto focal central de una serie de instituciones benéficas y de caridad. Las enseñanzas bahá’ís dicen que las Casas de Adoración son

… una de las instituciones más vitales del mundo y posee muchas ramas subsidiarias. Aunque es una Casa de Adoración, también está relacionado con un hospital, un dispensario, una hospedería para viajeros, una escuela para huérfanos y una universidad de estudios avanzados. – ‘Abdu’l-Bahá, Selección de los Escritos de ‘Abdu’l-Bahá, páginas 138-139.

Muchos de estos templos (como el Templo de Loto en la India) se han convertido en imanes para todas las creencias, como un lugar para reflexionar, meditar y orar, y como bellos monumentos de los ideales bahá’ís de la unidad de Dios, de la religión y de la humanidad.

Comprendiendo el calendario bahá’í

El Calendario Bahá'í

Nombres en árabe e inglés de los meses del año

La mayoría de las nuevas religiones del mundo traen un nuevo calendario – y la Fe Bahá’í también. El primer año en el calendario bahá’í comenzó en 1844, con el anuncio de la revelación de El Báb.

El calendario bahá’í, originalmente iniciado por El Báb, basa su estructura única en el número 19. El llamado Calendario Badi, que significa maravilloso, iguala la duración de cada mes y también explica las variaciones de la órbita de la Tierra alrededor del sol – diferente a cualquier otro calendario de uso actual. Compuesto por diecinueve meses de diecinueve días cada uno, cada año en el calendario bahá’í inicia con la primavera en el Equinoccio Vernal, el día del antiguo Año Nuevo persa conocido como Naw-Rúz.

Con 19 meses de 19 días cada uno, el calendario bahá’í agrega cuatro (o cinco, en años bisiestos) Días Intercalares, para hacer un año solar completo de 365¼ días. Los bahá’ís dedican estos días intercalares para celebraciones, hospitalidad, entrega de regalos y obras de caridad. Los días intercalares preceden inmediatamente al último mes bahá’í, cuando los bahá’ís ayunan durante las horas diurnas. Destinado como un período de reflexión y de oración y meditación, el ayuno bahá’í simboliza el desprendimiento del mundo material, y utiliza los últimos 19 días del año para revitalizar la vida espiritual interna de cada adulto bahá’í.

Los jardines bahá’ís

El Santuario de El Báb, Haifa, Israel

Los Jardines Bahá’ís del Monte Carmelo

El Centro Mundial Bahá’í, ubicado en Haifa, Israel, atrae a gente de todo el mundo, no sólo como un lugar sagrado para el peregrinaje bahá’í sino como un destino turístico reconocido por su serenidad y majestuosidad. Los santuarios bahá’ís y los edificios en el Monte Carmelo en Haifa, por ejemplo, se han convertido en los conocidos Jardines Bahá’ís, debido a sus extensas terrazas, jardines florecientes y la cúpula dorada del Santuario de El Báb, un punto de referencia en el norte de Israel y un faro de paz y esperanza para el mundo entero.

El Centro Mundial Bahá’í también alberga la sede de la Casa Universal de Justicia, el cuerpo líder electo democráticamente de la comunidad mundial bahá’í.

Los bahá’ís aman la belleza, y como usted podrá ver si visita el Centro Mundial Bahá’í o una de las Casas de Adoración Bahá’í en el mundo. Rodeados de bellos jardines y fragantes flores, iluminados por una arquitectura creativa y llena de luz e impregnados de paz y serenidad de una verdadera atmósfera espiritual, estos lugares acogen a millones de visitantes cada año, y silenciosamente proclaman la paz y unidad que Bahá’u’lláh enseñó y que los bahá’ís se esfuerzan por lograr.

Ser bahá’í

Cualquier persona puede llegar a ser bahá’í.

Ser bahá’í significa aceptar las enseñanzas unificadoras de Bahá’u’lláh, y decidir tratar de seguir el camino de desarrollo espiritual que las enseñanzas bahá’ís describen. No hay un servicio, bautismo o ceremonia involucrados – Ser bahá’í sencillamente requiere una decisión interior y espiritual de abrazas las enseñanzas de la Fe y de unirse a la comunidad local bahá’í. En muchos países, los bahá’ís también firman una tarjeta de declaración que los inscribe en la comunidad bahá’í y es permite recibir invitaciones de los eventos y reuniones de la comunidad.

Cuando usted toma la decisión de ser bahá’í, usted también forma parte de un movimiento planetario para cambiar el mundo. Los bahá’ís trabajan por la paz, la justicia, la igualdad, la unidad racial y la sostenibilidad ambiental – todos basado en abordar las causas subyacentes y espirituales de tales inequidades. El nuevo modelo optimista que las enseñanzas bahá’ís ofrecen al mundo, adopta un nuevo enfoque para la resolución de problemas, aprovechando el profundo pozo de la preocupación humana por los demás con una energía espiritual persuasiva, integrada y completa.

Earth Illustration

Ser bahá’í le convierte en un ciudadano del mundo, una parte de la nueva religión mayoritaria y un miembro inmediato de la comunidad amorosa e inclusiva de almas verdaderamente extraordinarias.

Los eventos bahá’ís: reuniones, elecciones, fiestas, devocionales, celebraciones de días sagrados, la festividad bahá’í al inicio de cada mes (las festividades o fiestas son reuniones de la comunidad que usualmente incluyen oraciones y lecturas de los escritos bahá’ís, un período de consulta comunitaria y refrigerio); tienden incluir mucha interacción social, con risas, música y un sentido general de alegría y felicidad. Dependiendo de su tamaño, las comunidades bahá’ís suelen reunirse en hogares, centros locales bahá’ís o salas de reuniones. Diversas e Inclusivas, la mayoría de las reuniones bahá’ís brindan a los participantes la oportunidad de conocer gente de diferentes orígenes, culturas y naciones.

Los bahá’ís nunca piden contribuciones monetarias a los demás – de hecho, sólo los bahá’ís pueden contribuir a los fondos bahá’ís, y todas las contribuciones son completamente confidenciales. Nadie pasa nunca un plato o requiere que alguien participe, ya que cada donación se considera privada y personal.

Los bahá’ís provienen de todos los ámbitos de la vida, de todos los estratos sociales y de todas las etnias, razas, naciones y grupos de edad. Al responder a la pregunta “¿Qué es un bahá’í?”, ‘Abdu’l-Bahá respondió:

“Ser un bahá’í significa, sencillamente, amar a todo el mundo; amar a la humanidad y tratar de servirla; trabajar por la paz y la hermandad universal.” – Bahá’u’lláh y la Nueva Era, página 52.

Si usted desea conocer bahá’ís en su localidad, usualmente se encuentran en línea, en un periódico local o la guía telefónica, o en los directorios de los lugares de oración. Si usted no puede encontrar a los bahá’ís de su localidad, siéntase libre de escribirnos a la dirección electrónica: support@BahaiTeachings.org, y estaremos felices de ponerle en contacto con la comunidad bahá’í más cercana.

Recursos Adicionales

Sitio oficial de la Comunidad Bahá’í

www.Bahai.org

Sitio oficial de la Casa Universal de Justicia [En inglés]

www.UniversalHouseofJustice.Bahai.org

Sitio oficial de la Comunidad Bahá’í de Estados Unidos [En inglés]

www.Bahai.us

Sitio oficial de la Comunidad Bahá’í de Canadá [En inglés]

www.ca.Bahai.org

Listado de sitios oficiales de diversas comunidades bahá’ís en el mundo

www.bahai.org/es/national-communities/