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Nunca he intentado hacer pan, pero he visto a otros hacerlo y me parece que el proceso es interesante. Cuando la masa del pan se levanta, parece casi algo mágico.

Debe ser muy difícil hacer un pan perfecto, pero el proceso se nos facilita mucho gracias a los misteriosos efectos de la levadura. El panadero agrega solo una pizca de levadura y la masa se transforma en una substancia completamente nueva y diferente.

Siempre que pienso en la elaboración del pan recuerdo esta mística cita de las enseñanzas bahá’ís:

Los profetas y mensajeros de Dios han sido enviados con el único propósito de guiar a la humanidad en el recto Sendero de la Verdad. El propósito fundamental de su revelación ha sido educar a todos los hombres para que, en la hora de su muerte, asciendan con la mayor pureza y santidad y con absoluto desprendimiento hacia el trono del Altísimo. La luz que estas almas irradian es responsable del progreso del mundo y del adelanto de sus pueblos. Son como levadura, que hace levantar el mundo del ser y constituyen la fuerza animadora por la cual las artes y maravillas del mundo se manifiestan. – Baha’u’llahPasajes de los Escritos de Baha’u’llah, pp. 156-157.

El diccionario Oxford menciona que la “levadura” es “una substancia que se usa para hacer que la masa se eleve”. Por lo que, parece ser que los Mensajeros de Dios – los Profetas tales como Cristo, Moisés, Buda, Muhammad y ahora Baha’u’lláh – cumplen en el mundo con una función similar a la de la levadura. Su influencia nos transforma, nos vuelve a crear y hace que nos elevemos.

Pero, entonces ¿qué es exactamente la levadura? Es un diminuto microrganismo unicelular que ocasiona la fermentación. La fermentación es un proceso muy importante para la elaboración de ese pan esponjoso que muchos adoran, especialmente en occidente. Las personas han elaborado pan durante miles de años, pero ha sido solo recientemente que hemos comenzado a entender la ciencia detrás del proceso.

El proceso de fermentación ocasionado por la levadura fue estudiado y explicado por primera vez por el científico Louis Pasteur hace alrededor de ciento sesenta años. Básicamente, el descubrió que las células de la levadura se alimentan del almidón en la mezcla del pan, o masa; convirtiendo, de esta manera, los carbohidratos en dióxido de carbono y otras substancias. Las burbujas de gas, entonces, se impregnan en la mezcla y ocasionan que la masa se levante y quede lista para hornear. El fuego del horno, luego, mata las células de la levadura. ¿Ese delicioso aroma que emana al hornear pan? Esa es la levadura, sacrificándose a sí misma en el fuego y dando su propia vida para darnos el sustento.

Medite por un momento en esta analogía – solo unos pocos de eso diminutos microrganismos convierten el pan en algo totalmente diferente.

Los Escritos Bahá’ís afirman que podemos volvernos a la naturaleza para que nos ayude a entender atributos y principios espirituales:

Sobre la más íntima realidad de cada cosa creada, Él ha derramado la luz de uno de sus nombres y la ha hecho un recipiente de la gloria de uno de sus atributos. – Ibid., p. 65.

Así que, si exploramos la naturaleza de la levadura y su papel en el mundo, esta podría ayudarnos a entender algo sobre el papel espiritual de los Fundadores de las grandes religiones.

Una célula de levadura puede hacer que cosas increíbles sucedan: como crear uno de los alimentos más deliciosos, importantes y duraderos de la humanidad. Del mismo modo, los efectos de las enseñanzas de un Mensajero de Dios pueden transformar a la humanidad y crear nuevas civilizaciones:

Todos los Profetas de Dios, incluyendo Jesucristo, aparecieron en el mundo para la educación de la humanidad, para hacer evolucionar hacia la madurez a las almas inmaduras, para transformar en conocedores a los ignorantes de la humanidad, estableciendo con ello el amor y la unidad mediante la instrucción y educación divina. Los Profetas no han venido para causar discordia y enemistad. Pues Dios ha deseado todo el bien para Sus siervos … Los Profetas han parecido en este mundo con la misión de que las almas humanas se conviertan en las expresiones del Misericordioso, para que puedan ser educadas y desarrolladas, logren el amor y la amistad y establezcan la paz y el acuerdo. – Abdu’l-BahaLa Promulgación de la Paz Universal, p. 40.

Unas cuantas libras de levadura pueden levantar hasta quinientas libras de masa de pan. La levadura es un catalizador que proporciona las condiciones necesarias para que el grano se manifieste en su manera más agradable.

Entonces, volviendo a la cita inicial, ¿qué podemos rescatar sobre el papel de los Profetas y Fundadores de las religiones del mundo?

“Las Santas Manifestaciones de Dios son los centros de luz de la realidad, de la fuente de los misterios y de las efusiones de amor. Las manifestaciones resplandecen en el mundo de los corazones y pensamientos; derraman eternas mercedes sobre los espíritus; otorgan vida espiritual y brillan con la luz de las realidades y significados. La iluminación del mundo del pensamiento proviene de estos centros de luz y fuentes de misterios. Sin la munificencia del esplendor y los preceptos de estos Santos Seres, el mundo de las almas y pensamientos se convertiría en una sombría oscuridad”. –  Abdu’l-Bahá, Contestaciones a unas preguntas, pp. 199-200.

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