Tenemos algunas preguntas intrigantes aquí en BahaiTeachings.org, incluyendo una de un lector la semana pasada: ¿Los transexuales pueden ser bahá’ís?

Aquí está la pregunta real que recibimos: “Hola. Soy transgénero y he estado estudiando la religión bahá’í desde hace varios meses, casi un año. Sé que hay igualdad de género, pero ¿cómo las personas bahá’ís ven a personas transgénero como yo? No quiero formar parte de un grupo religioso que me odia por existir … (Si eso tiene sentido.)”

Cuando pensé en cómo responder a esa pregunta, me recordó al primo de un amigo de toda la vida. Nació cuando yo era un adolescente, el bebé al que me referiré como Bob (no su verdadero nombre) tenía lo que entonces se llamaba eufemísticamente “defectos de nacimiento”. Más tarde supe que había nacido genéticamente ambiguo, con genitales de ambos géneros. En ese momento, los médicos le dieron una etiqueta que ahora consideramos un insulto: “hermafrodita”.

Al nacer, los padres de Bob se enfrentaron a una difícil elección: los médicos dijeron que tenían que decidir, de inmediato, qué género querían que fuera su hijo. Los padres agonizaron sobre la elección, finalmente decidieron, y los médicos le hicieron cirugía con las características físicas de un niño unos meses después de su nacimiento.

diverse-handsPero a medida que crecía, a pesar de las grandes dosis de hormonas masculinas prescritas por sus médicos, no se sentía, ni actuaba ni se identificaba como un niño. Incluso cuando era niño, se consideraba femenino; y sus padres se culparon por tomar la decisión equivocada. Los años de la adolescencia de Bob, como usted puede imaginar, fueron realmente difíciles. Finalmente, como adulto, Bob se convirtió en Bobbi, después de pasar cuatro años de consejería y una reasignación quirúrgica difícil al género donde ella siempre había sentido que pertenecía.

La palabra más moderna para la condición médica de Bobbi al nacer, intersexual, significa tener un cuerpo que no se ajusta a las definiciones típicas de hombre o mujer. Las personas intersexuales a menudo tienen variaciones genéticas que se apartan del cromosoma XY típico que generalmente define un hombre, o el típico cromosoma XX que generalmente define a una mujer. Existen muchas variaciones, y los investigadores han estimado que el 1,7% de todos los nacimientos humanos tendrán variaciones intersexuales, muchas de ellas no inmediatamente evidentes al nacer.

La ciencia acaba de empezar a entender a las personas intersexuales, y la ley de los derechos humanos sigue luchando por ponerse al día con la ciencia. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos define ahora la intersexualidad de esta manera:

Las personas intersex nacen con caracteres sexuales (como los genitales, las gónadas y los patrones cromosómicos) que no se corresponden con las típicas nociones binarias sobre los cuerpos masculinos o femeninos.

Intersex es un término que se utiliza para describir una amplia gama de variaciones naturales del cuerpo. En algunos casos, los rasgos intersex son visibles al nacer, mientras que en otros no se manifiestan hasta la pubertad. Algunas variaciones cromosómicas de las personas intersex pueden no ser físicamente visibles en absoluto – United Nations Office of the High Commissioner for Human Rights, October 24, 2016.

Aprendí algo por el duro camino de Bobbi a través de esta existencia física. Las personas transgénero – especialmente aquellas que se someten a reasignación quirúrgica de género como adultos – sentían como si estuvieran aprisionadas en el papel de género equivocado durante toda su vida. En los malos tiempos, antes de que la ciencia empezara a reconocer y desarrollar adecuadamente la capacidad de intervenir médicamente para ayudar a las personas intersexuales, el odio a sí mismos, el auto abuso y el suicidio eran comunes. Hoy, afortunadamente, algunas de las actitudes hacia las personas transgénero están cambiando.

Pero volvamos a la pregunta original: ¿Cómo ven los bahá’ís a las personas transgénero? En primer lugar, los bahá’ís ven a todas las personas con una visión universal del amor y la aceptación:

Por cuanto Dios es amoroso, ¿por qué debemos ser injustos y despiadados? En tanto Dios manifiesta lealtad y merced, ¿por qué debemos mostrar enemistad y odio? Seguramente la política divina es más perfecta que el plan y la teoría humana; pues no importa cuán sabio y sagaz se vuelva el hombre, jamás podrá alcanzar una política que sea superior a la de Dios. Por tanto, debemos emular la actitud de Dios, amar a toda la gente, ser justos y bondadosos con cada criatura humana. – ‘Abdu’l-Bahá, La promulgación de la paz universal, página 183

Sin embargo, en lo que se refiere a la pregunta específica de nuestro lector, el cuerpo administrativo bahá’í globalmente elegido democráticamente – la Casa Universal de Justicia – determinó hace mucho tiempo que la reasignación de género transgénero / transexual debería ser una decisión privada totalmente dejado por el individuo y el médico experto:

La Casa de Justicia no ha encontrado ningún texto en los escritos bahá’ís que trate explícitamente con los temas de transexualidad u operaciones quirúrgicas llevadas a cabo para cambiar de sexo o para establecer un solo sexo. Se ha decidido que los cambios de sexo o los intentos de cambiar de sexo deberían considerarse, en la actualidad, cuestiones médicas sobre las que se debería pedir consejo y orientación a expertos en ese campo.  – de una carta escrita en nombre de la Casa Universal de Justicia [TRADUCCIÓN DE CORTESÍA]

Porque los bahá’ís creen firmemente en el principio básico del acuerdo de la ciencia y la religión; y porque esta suave orientación de la Casa Universal de Justicia aconseja a los bahá’ís tratar las cuestiones transgénero, como cuestiones puramente médicas; y también porque Bobbi finalmente se convirtió en un bahá’í que su comunidad aceptó y amó; creo que es seguro decir que nadie en la comunidad bahá’í, querido lector, “te odiará por existir”. Los bahá’ís no son perfectos, todas las personas son propensas a prejuicios y nociones preconcebidas, pero ‘Abdu’l- Bahá estableció el verdadero estándar bahá’í cuando dijo:

Así como Dios ama a todos y es bondadoso con todos, de igual forma debemos realmente amar y ser bondadosos con todos. No debemos considerar malo a nadie ni digno de ser detestado ni a nadie como enemigo. Debemos amar a todos; debemos considerar a todos como parientes… – Ibid, página 267

Las opiniones y puntos de vista expresados en este artículo pertenecen al autor únicamente, y no necesariamente reflejan la opinión de BahaiTeachings.org o de alguna institución de la Fe Bahá'í.

2 Comentarios

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  • Leski Franco
    Jul 05, 2017
    Quisiera mencionar tres aspectos:
    1.-En la Fe bahai, se enseña y se practica el amor al prójimo, hemos nacido para servir y amar a la humanidad, y parte importante de este amor a la humanidad implica velar por sus mejores intereses.
    2.-Así como se exhorta a esta vida de servicio, también la Fe provee, restricciones, recomendaciones y prohibiciones. Sobre todo nos habla del beneficio de la moderación y del esfuerzo por sobreponernos a nuestros deseos egoístas.
    3.-En todo lo que he podido leer, no encontre algun escrito que mencione que seria mejor para el hombre no tener ningún tipo ...de reglas o restricciones, o que todo lo moral es relativo.
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