Durante siglos, las dos fuerzas más potentes de la vida humana – la religión y la ciencia – han estado en guerra.

Algunos líderes de la religión han perseguido y hasta ejecutado a científicos, llamándolos apóstatas y herejes. Y algunos de los defensores de la ciencia han atacado e injuriado la religión, llamándola sin fundamento y falsa.

Los bahá’ís creen que esta Guerra debe detenerse – porque la ciencia y la religión están de acuerdo. La armonía entre la verdad científica y la verdad espiritual funcionan como uno de los principios centrales de la Fe Bahá’í. Para los bahá’ís, la ciencia y la religión, juntas constituyen una gran verdad. En términos claros e intransigentes, los escritos bahá’ís exaltan la posición del esfuerzo y descubrimiento científico:

Dios ha dotado al hombre con inteligencia y raciocinio mediante los cuales se le pide determinar la verdad de las cuestiones y proposiciones. Si las creencias y opiniones religiosas son contrarias a las normas de la ciencia, son meras supersticiones e imaginaciones; pues la antítesis del conocimiento es la ignorancia y su hija es la superstición. Incuestionablemente debe haber acuerdo entre la verdadera religión y la ciencia. Si una cuestión es contraria a la razón, la fe y creencia en ella son imposibles… – ‘Abdu’l-Bahá, Promulgación de la paz universal, página 189

Student Assembling ModelPara los bahá’ís, la ciencia y la religión contribuyen a un sinergismo profundo. Ellas tienen en común la realidad que todo el buscador de la verdad puede reconocer. Ambas se revelan a sí mismas de forma progresiva. Las grandes religiones se construyen y refuerzan mutuamente a lo largo del tiempo, así como el método científico continúa promoviendo el conocimiento con cada nuevo descubrimiento. Los profetas y fundadores de las religiones del mundo complementan y construyen sobre las revelaciones anteriores: y el los grandes científicos y sus descubrimientos proceden del trabajo previo de otros. Tanto la ciencia como la religión, estos aspectos primaros del único conjunto de la verdad, se complementan y se apoyan mutuamente:

La Religión y la Ciencia están entrelazadas de modo tal que son inseparables. Son las alas con las que la humanidad debe volar. Un sola no es bastante. Toda religión que descuida la Ciencia es mera tradición…  Por consiguiente, la ciencia, la educación y civilización son necesidades de la mayor importancia para una vida plenamente religiosa. – ‘Abdu’l-Bahá, ‘Abdu’l-Bahá en Londres.

Los periodistas han llamado a la Fe Bahá’í como una “religión lógica”, ya que las enseñanzas de Bahá’u’lláh enfatizan la razón, el intelecto y la validez de la ciencia:

Toda religión que no está de acuerdo con la ciencia establecida es superstición. La religión debe ser razonable. Si no cuadra con la razón, es superstición y no tiene fundamento. Es como un espejismo que engaña al hombre instándolo a pensar que hay un lago donde no está. Dios ha dotado al hombre con la razón para que pueda percibir lo que es verdad. Si insistimos en que tal o cual tema no debe razonarse y probarse de acuerdo a los modos lógicos establecidos por el intelecto, ¿de qué sirve la razón que Dios ha dado al hombre? … Las ciencias y las artes, todas las invenciones, los oficios, industrias y sus productos provienen del intelecto del hombre. Es evidente que dentro del organismo humano el intelecto ocupa la posición suprema. Por lo tanto, si la creencia religiosa, principio o credo no está de acuerdo con el intelecto y el poder del raciocinio, seguramente es superstición. – ‘Abdu’l-Bahá, La promulgación de la paz universal, página 83-84

African teenage girl examining experiment in chemistry labLa Fe Bahá’í anima a todos a usar los dones dados por Dios de la lógica, la razón, la racionalidad, la investigación científica y el poder de la mente humana para averiguar la verdad. Y las enseñanzas bahá’ís, por su enfoque en la inteligencia y la ciencia humanas, ven al mundo como una realidad progresiva y cambiante que siempre requerirá la guía de las lecciones morales y espirituales que la religión puede ofrecer.

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