Las opiniones y puntos de vista expresados en este artículo pertenecen al autor únicamente, y no necesariamente reflejan la opinión de BahaiTeachings.org o de alguna institución de la Fe Bahá'í.

Al escuchar a un niño preguntar repetidamente a su madre adónde iban a ir después y por qué, al principio reaccioné admirando la paciencia de la madre con las preguntas recurrentes e incesantes del niño.

Pero después de varias repeticiones, me di cuenta de que el niño no estaba tratando de molestar a su madre. Al contrario, quería saber por qué, y ese era el punto de partida de su aprendizaje.

A medida que maduramos y desarrollamos enfoques individuales de aprendizaje, nunca dejamos de querer saber por qué. A medida que crecemos, las preguntas adicionales se vuelven importantes para nosotros. Bernice McCarthy ha utilizado esto como un elemento central en 4MAT™, el modelo de diseño curricular que ella fundó.

Es cierto que estoy simplificando demasiado el enfoque de las 4MAT, pero en pocas palabras: Este utiliza preguntas para introducir cuatro cuadrantes principales o aspectos del aprendizaje auténtico. Afirma que todos los estudiantes necesitan respuestas a estas preguntas y que, como individuos, preferirán una sobre las otras. Durante los muchos años que he estudiado y trabajado con 4MAT, he notado lo bien que se alinea con los principios bahá’ís.

La primera de las cuatro preguntas planteadas por 4MAT es ¿POR QUÉ? Al igual que el niño que quiere saber por qué algo está sucediendo, los adultos también queremos saber el propósito de algo. Como personas ocupadas, decidimos donde enfocaremos nuestro tiempo y atención. Más allá de eso, sin embargo, existe un elemento de reflexión en el hecho de preguntar por qué. Es necesaria la conexión emocional captar nuestra atención, para motivarnos a aprender más. Sin ella, simplemente pasamos a otra cosa. Esto me hace recordar la advertencia de Bahá’u’lláh sobre evitar perder el tiempo en asuntos vacíos o sin importancia: “Las actividades académicas que empiezan y terminan sólo con palabras nunca han sido ni serán de valor alguno”. – Las tablas de Bahá’u’lláh, pág. 200.

La segunda de las cuatro preguntas del 4MAT es ¿QUÉ? Al responderla, estudiamos lo que nos dicen los llamados “expertos”. Esto se apoya en el principio bahá’í de la investigación independiente de la verdad, mediante el cual revisamos los hechos y analizamos sus implicaciones. En lugar de aceptar lo que leemos o escuchamos, podemos considerar la información a la luz de nuestro propio sentido de lo que es correcto. Esto también es similar al principio bahá’í de encontrar un acuerdo entre la ciencia y la religión, ya que ninguna de las dos revelará toda la verdad por sí sola.

La tercera de las cuatro preguntas es ¿CÓMO? Aquí es donde nos ponemos prácticos. No es suficiente con sentir una conexión, no es suficiente con saber algunos hechos. Queremos poner en práctica lo que estamos aprendiendo y no sólo hablar de ello. En palabras de Bahá’u’lláh: “Que las acciones, y no las palabras, sean vuestro adorno”. – Las palabras ocultas, pág. 57.

Dependiendo del tema, el uso práctico puede no ser obvio. Por ejemplo, puedo leer acerca de la construcción en carpintería sin tener que pensar en construir una casa. Pero si estoy lo suficientemente interesado para leer sobre ello, entonces puedo usar ese conocimiento de otras maneras. Convirtiéndome tal vez en un turista mejor informado, apreciando la arquitectura y las artesanías en los lugares que visito. O podría ser capaz de ayudar a alguien con algún proyecto.

La cuarta de las cuatro preguntas es ¿QUÉ PASA SI? Aquí es donde la imaginación entra en juego. Es la inspiración para la creatividad, las artes y la innovación – todos los cuales las enseñanzas bahá’ís elogian y alientan. La imaginación nos lleva al futuro y a nuevas posibilidades. Para algunas personas esta es la parte divertida, mientras que para otros puede ser misterioso y desafiante.

Entonces, debido a que el aprendizaje es un proceso continuo, de “qué pasa si” el alumno regresa al “por qué” y comienza de nuevo. Esto se relaciona tanto con la curiosidad como con el deseo de crecer. Estoy considerando cómo todo esto se relaciona con los problemas del sistema educativo actual, las necesidades continuas de capacitación laboral y las preocupantes estadísticas sobre los niveles de alfabetización en el mundo. Necesitamos desarrollar técnicas y herramientas para llegar a todos los estudiantes. Mi intención no es promover 4MAT por encima de otros sistemas, aunque en su totalidad puede ser parte de la solución. Lo que estoy sugiriendo es que los desafíos educativos pueden ser abordados reconociendo tanto la diversidad de los estudiantes como los puntos en común, y podemos utilizar estrategias que honren las necesidades de todos los estudiantes.

Bernice McCarthy afirma que el verdadero aprendizaje crea el cambio. Siempre me ha gustado esta idea, porque está directamente relacionada con la idea de que lo que aprendemos podemos ponerlo en práctica, lo que a su vez demuestra e inspira más cambios. Desde el niño pequeño que quiere saber por qué va a algún lugar hasta el adulto que está inventando un nuevo artilugio, a través de las preguntas podemos aprender e incluso crear nuevas respuestas.

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