Las opiniones y puntos de vista expresados en este artículo pertenecen al autor únicamente, y no necesariamente reflejan la opinión de BahaiTeachings.org o de alguna institución de la Fe Bahá'í.

Cuando estaba en quinto grado, un amigo de la familia me invitó a visitar un grupo para niños, un círculo interreligioso de 10 a 14 años.

Me pareció interesante, porque el grupo se reunía semanalmente para orar, estudiar, explorar formas de servir a la comunidad y hacer música.

El grupo había sido iniciado por una niña de mi edad, Kevalin, su madre había asistido a una conferencia centrada en el importante papel que los jóvenes pueden desempeñar para mejorar nuestro mundo.

Recuerdo la primera vez que me encontré con ellos: estaban realizando una representación artística sobre Harriet Tubman en la casa de un anciano. No estoy segura de si fue el enfoque del grupo en la historia, el arte o la justicia, pero para la siguiente semana ya me había unido al grupo. Si bien la mayoría de nosotros proveníamos de contextos sociales muy diversos, fomentamos amistades de por vida a través del estudio de asuntos significativos, lo que se sintió como pijamadas sin fin, trabajando por cuidar nuestro jardín comunitario.

Mi amistad duradera con Kevalin resultó especialmente crucial para encontrar mi identidad espiritual. Si bien no nos vemos semanalmente como lo hacíamos en nuestra juventud, aún tenemos un papel importante en la vida del otro.

Así que entrevisté a Kevalin sobre cómo su comprensión de los principios bahá’ís ha moldeado las formas en que contribuye a su comunidad e interactúa con sus programas educativos:

Q: ¿Qué estás estudiando? ¿Nos puedes contar un poco sobre la cultura de tu escuela o el programa en el que estás?

R: Estoy estudiando salud internacional en la Escuela de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins. La cultura de mi programa es realmente colaborativa e impulsada por la misión. Todos en mi programa están allí porque creen que es posible hacer del mundo un lugar mejor y disminuir las disparidades de salud entre grupos de personas, y han decidido dedicar sus carreras a trabajar para que eso suceda.

P: ¿Ser bahá’i te ha dado alguna perspectiva especial en tu programa / especialidad? ¿Si es así, cómo?
R: Sí, ser bahá’í definitivamente me ha dado una perspectiva única. Lo que más he notado es que estar inmersa en los escritos de la Fe Bahá’í me ha permitido cuestionar los supuestos subyacentes que existen en mi área y darme cuenta de que las estructuras en la sociedad no son estáticas, sino que pueden moldearse o reemplazarse si no están sirviendo a las necesidades de individuos y comunidades.

P: ¿Fusionas la educación que recibes con el enfoque bahá’í de construcción de comunidad? ¿Si es así, cómo?
R: Sí, trato de equilibrar el sostenimiento y participación en las actividades de construcción de la comunidad con mi trabajo escolar. Actualmente estoy sirviendo como tutora de un círculo de estudio con jóvenes que están interesados en guiar a grupos de prejóvenes, y participo regularmente en varias reuniones devocionales. También estoy trabajando con una organización sin fines de lucro en Baltimore para fortalecer el programa de bienestar para jóvenes en edad de escuela secundaria atendidos por esta organización. Actualmente estoy tratando de pensar más sobre cómo integrar verdaderamente mi vida escolar y los esfuerzos de construcción de la comunidad, y espero comenzar pronto una reunión devocional donde pueda invitar a mis amigos de la escuela.

P: ¿Qué aportes haces a la tu comunidad escolar? ¿Siente que su identidad bahá’í contribuye a los aportes que haces a la comunidad en la que te encuentras? Si es así, ¿de qué manera?

R: Mi identidad como bahá’í me ha ayudado a contribuir a mi comunidad escolar ya que puedo ser muy intencional al cultivar relaciones de amistad con mis compañeros de clase porque creo que construir una comunidad fuerte con mis compañeros es tan importante como mi curso.

P: ¿Tienes una cita bahá’i favorita? 
R: Mi cita favorita es en realidad una sección de una oración que dice:

¡Oh tú, el Dios compasivo! Concédeme un corazón que se ilumine como un cristal con la luz de Tu amor, y confiéreme pensamientos que, mediante las efusiones de la gracia celestial, transformen este mundo en un jardín de rosas. – Abdu’l-Bahá, Oraciones bahá’ís, pág. 71.

P: ¿Por qué esto es tan impactante para ti? 
R: Siento que esta oración puede ayudarme mientras me esfuerzo por hacer que mi ser interior sea más hermoso y que el mundo sea más justo y pacífico. Esta oración me es útil tanto en mi vida personal como profesional.

P: ¿Cómo afecta la forma en que operas como joven / estudiante?

R: Esta cita me hace recordar que mi vida interior influencia cualquier grupo en los que me encuentre, y que se necesita una búsqueda individual de excelencia para poder tener el impacto que espero tener en la mejora de la salud y la vida de los demás.

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