Las opiniones y puntos de vista expresados en este artículo pertenecen al autor únicamente, y no necesariamente reflejan la opinión de BahaiTeachings.org o de alguna institución de la Fe Bahá'í.

Como artista, frecuentemente lucho por equilibrar las fuerzas de mi naturaleza inferior y mi naturaleza superior durante el proceso creativo.

Probablemente todos los artistas enfrentan el mismo desafío, ya que todos nacemos con aquella naturaleza dual:

En el ser humano existen dos naturalezas; su naturaleza superior o espiritual, y su naturaleza inferior o material. Con una se acerca a Dios, con la otra vive sólo para el mundo. Los signos de estas dos naturalezas se hallan presentes en cada persona. En su aspecto material, expresa falsedad, crueldad e injusticia; todas éstas son el producto de su naturaleza inferior. Los atributos de su naturaleza divina se manifiestan en amor, misericordia, bondad, verdad y justicia; todas y cada una de ellas son la expresión de su naturaleza superior. – Abdu’l-Bahá, La Sabiduría de Abdu’l-Bahá, pág. 75.

Quiero desarrollar atributos que contribuyan a mi naturaleza superior, pero, sin duda, algunos aspectos de mi naturaleza inferior, como los sentimientos de ego, la inseguridad y la autoestima, comienzan a deslizarse y nublar mi juicio y mi proceso creativo. Desafortunadamente, tales flaquezas son simplemente las condiciones de mi entorno y de la industria creativa en general, por lo que es natural que se abran paso en mi conciencia o en mi subconsciente. Sin embargo, me parece que son increíblemente limitantes cuando se trata de desarrollar mi propio poder creativo.

Como artistas, cada uno de nosotros tenemos nuestras propias intenciones, inspiraciones y procesos creativos, ¡eso es lo que nos hace únicos a nosotros y a nuestro arte! Adoptar cualidades y enfocarnos en los atributos que contribuyen a nuestro crecimiento espiritual y nuestra naturaleza superior nos ayuda a enfrentar algunos de esos sentimientos que alimentan nuestra naturaleza inferior, como el ego y las dudas sobre nuestro valor personal.

Entonces, en un espíritu de reflexión y crecimiento, conversé con algunos de mis amigos creativos para ver qué atributos, actitudes y enfoques aplican para mantenerse enfocados y contribuir a su naturaleza superior en el proceso de creación. ¿Su respuesta? Ellos recomendaron siete pasos que les han ayudado a hacer arte a partir sus luchas espirituales:

  1. Oración y meditación

Sumergíos en el océano de Mis Palabras que descifréis sus secretos y descubráis todas las perlas de sabiduría que yacen ocultas en sus profundidades. – Bahá’u’lláh, Pasajes de los Escritos de Bahá’u’lláh, pág. 71.

¿Con qué frecuencia los artistas se chocan con un muro durante el proceso creativo y con qué frecuencia ese muro los lleva pensamientos de duda e inseguridad? Nos sucede a todos, y mis amigos artistas dijeron que utilizaron la oración y la meditación para encontrar la forma de sobrepasar aquel muro.

Los escritos bahá’ís nos hacen recordar que la práctica de la oración y la meditación nos pueden transportar fuera de nuestros cuerpos físicos, ubicarnos en el océano de la vida espiritual y permitirnos “descubrir sus secretos”. Las enseñanzas bahá’ís dicen que esto nos ayuda a trascender nuestra naturaleza inferior y nos pone en contacto con el Creador.

Creo que esta práctica es la clave del proceso creativo, ya que nos ayuda a abrir las “puertas de los misterios” y, en última instancia, nos saca del bloqueo creativo y nos desapega de nuestros egos:

La meditación es la llave que abre las puertas de los misterios. En ese estado, el ser humano se abstrae; en esa actitud se aísla de todos los objetos que le rodean; en este estado subjetivo se sumerge en el océano de la vida espiritual, y puede descubrir los secretos de las cosas en sí mismas. Para ilustrar esto, pensad en un individuo dotado con dos clases de vista: cuando usa el poder de la visión interior, el poder de la visión exterior no ve. Esta facultad de la meditación libera al ser humano de la naturaleza animal, le hace discernir la realidad de las cosas y le pone en contacto con Dios. Esta facultad hace aparecer desde el plano invisible las ciencias y las artes. A través de la facultad meditativa, se hacen realidad las invenciones y se llevan a cabo colosales empresas; gracias a ella, los gobiernos pueden gobernar con tranquilidad. Por intermedio de esta facultad, el ser humano entra en el mismo Reino de Dios. – Abdu’l-Bahá, La Sabiduría de Abdu’l-Bahá, pág. 212.

  1. Perseverancia

La perseverancia es una condición esencial. En todo proyecto la firmeza y la constancia conducirán sin duda a buenos resultados; de otro modo esta actividad existirá durante algunos días y luego será abandonada. – Abdu’l-Bahá, Selecciones de los Escritos de Abdu’l-Bahá, pág. 110.

Todos los artistas y personas con inclinaciones creativas tienen que aprender a perseverar cuando los tiempos se ponen difíciles, cuando las cosas no salen según lo planeado, cuando nuestras oraciones no han sido respondidas instantáneamente. Las enseñanzas bahá’ís nos recuerdan que, aunque el camino no siempre es fácil, con perseverancia nuestro proyecto finalmente dará buenos resultados, incluso si los planes cambian de rumbo.

  1. Humildad

La humildad exalta al hombre al cielo de la gloria y del poder. – Bahá’u’lláh, La Epístola al Hijo del Lobo, pág. 30.

La cita anterior nos recuerda que emplear una actitud humilde durante el proceso de creación es realmente un medio de exaltación. Todos los artistas necesitan humildad, se requiere cuando trabajamos en equipo o cuando pedimos comentarios y orientación a nuestros colegas, amigos y familiares. A menudo le he presentado una idea o concepto a alguien y he sido tan protectora con mi propio trabajo que me cegaba a la verdad que me mostraban. Si hubiera sido más humilde, mi trabajo podría haber mejorado.

En el segmento final de este artículo de dos partes, veremos cuatro cualidades espirituales más que pueden ayudar a que nuestra naturaleza superior emerja en nuestro arte.

1 Comentario

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  • Eugenia Villafuerte
    Apr 05, 2019
    Excelente reflexiòn muy profundo mensaje, gracias por alimentar nuestro espiritu