Las opiniones y puntos de vista expresados en este artículo pertenecen al autor únicamente, y no necesariamente reflejan la opinión de BahaiTeachings.org o de alguna institución de la Fe Bahá'í.

Todos hemos escuchado sobre el concepto de igualdad entre hombres y mujeres en nuestras vidas laborales, en nuestras vidas personales, dentro de la esfera política y en la sociedad global en general, pero la pregunta es “¿cómo lograrla?”

¿Cómo podemos todos participar en el proceso global de promoción de la igualdad entre hombres y mujeres? ¿Dónde empezamos y qué hacemos?

Los escritos bahá’ís afirman firmemente este principio; de hecho, una de las enseñanzas básicas de la Fe bahá’í es la igualdad entre hombres y mujeres.

Quizás el ejemplo más conocido del feminismo moderno se remonta a la década de 1840 a través de la historia de Tahirih, quien, inspirada en las enseñanzas del Bab , buscó comenzar el proceso de hacer realidad la igualdad de género en la sociedad en la que vivía. Durante su corta vida, elevó la conciencia pública e inspiró a muchas figuras políticas y clérigos religiosos, esforzándose con una inquebrantable pasión por difundir aquel mensaje. Es conocida por ser la primera mujer en quitarse el velo en Irán y por cuestionar la ortodoxia política y religiosa de su tiempo. Lamentablemente, fue encarcelada durante cuatro años antes de ser finalmente ejecutada. Su última declaración fue: “Pueden matarme tan pronto como quieran, pero no podrán detener la emancipación de la mujer”.

La igualdad de género debe comenzar con la educación, la cual es una fuerza vital para lograr establecer firmemente la igualdad de los sexos en esta época:

En resumen, el propósito es éste: que si la mujer fuese acabadamente educada y se le concediesen sus derechos, alcanzaría la capacidad de producir logros maravillosos y demostrar ser igual al hombre. Es la ayudante auxiliar del hombre, su complemento y compañera Ambos son humanos, ambos están dotados con las potencialidades de la inteligencia y encarnan las virtudes de la humanidad. En todas las capacidades y funciones humanas ellos son socios e iguales. Actualmente, en las esferas de la actividad humana, debido a la falta de educación y oportunidad, la mujer no manifiesta sus prerrogativas innatas. Sin duda, la educación establecerá su igualdad con el hombre. -Abdu’l-Bahá, La Promulgación a la Paz Universal, pág. 152.

Al proclamar la unidad de la humanidad, Él enseñó que los hombres y las mujeres son iguales a la vista de Dios y que no existe distinción entre ellos. La única diferencia que existe ahora es debido a la falta de educación y adiestramiento. Si a la mujer se le otorga igual oportunidad de educación, la distinción y el concepto de inferioridad desaparecerán. – Ibid., pág. 188.

Los escritos bahá’ís también dicen que la unidad familiar debe establecer la igualdad de derechos entre todos sus miembros:

La integridad del lazo familiar debe tenerse en cuenta constantemente y los derechos de sus miembros individuales no deben ser transgredidos. Los derechos del hijo, del padre, de la madre, ninguno de ellos debe ser transgredido, ningún de ellos debe ser arbitrario. Así como el hijo tiene ciertas obligaciones hacia su padre, de igual modo el padre tiene ciertas obligaciones hacia su hijo. La madre, la hermana y los otros miembros del hogar tienen sus prerrogativas precisas. Todos estos derechos y prerrogativas deben ser mantenidos, no obstante, la unidad familiar debe ser sostenida. El agravio a uno debe ser considerado como el agravio a todos; la comodidad de cada uno, como la comodidad de todos; el honor de uno, el honor de todos. -Ibid., pág. 182.

¿Por qué los hombres deben defender la igualdad entre hombres y mujeres?

La responsabilidad por la igualdad de los sexos no recae únicamente en las mujeres. En este proceso tan importante, señalan las enseñanzas bahá’ís, los hombres deben desempeñar un papel clave:

Los hombres, por su parte, deben aprender a cooperar con las mujeres y alentar sus esfuerzos. Cuando los hombres promueven activamente el principio de igualdad, las mujeres ya no tendrán que luchar por sus derechos. Los bahá’ís creen que poco a poco tanto mujeres como hombres descartarán las actitudes no saludables de larga data y progresivamente incorporarán en sus vidas los valores que conducen a la verdadera unidad … – La Comunidad Internacional Bahá’í, Declaración sobre el Desarrollo de la Mujer 11 Mar, de 1992 .

Los hombres deben informarse y educarse sobre este principio para convertirse en defensores de la igualdad entre hombres y mujeres:

La Munificencia de Dios es para todos y proporciona poder para todo progreso. Cuando los hombres reconozcan la igualdad de las mujeres no será necesario que ellas luchen por sus derechos. – Abdu’l-Bahá , La Sabiduría de Abdu’l-Bahá , pág. 203.

Hijas e hijos deben seguir el mismo plan de estudios, con lo cual se promoverá la igualdad de los sexos. Cuando toda la humanidad reciba la misma oportunidad de educación y se logre la igualdad del hombre y la mujer, los fundamentos de la guerra serán definitivamente destruidos. – Abdu’l-Bahá , La Promulgación a la Paz Universal , pág. 189.

Además de estos métodos, existen muchas otras formas prácticas que nos permitirán a todos participar en este proceso global a través de nuestras acciones diarias, nuestras decisiones y los ejemplos que brindamos a los demás.

 

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