Las opiniones y puntos de vista expresados en este artículo pertenecen al autor únicamente, y no necesariamente reflejan la opinión de BahaiTeachings.org o de alguna institución de la Fe Bahá'í.

Si algo está en la mente de todos es la situación del COVID-19. ¿Cómo podemos evitar promover rumores y desinformación en esta época de crisis?

Al escuchar toda la información que dan los medios de comunicación sobre este nuevo virus, en especial con la declaración que realizó recientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS) donde se anuncia oficialmente que nos enfrentamos a una pandemia, existe un sentimiento general de preocupación, confusión, ansiedad y miedo por estar viviendo esta coyuntura. Sin embargo, esta crisis es una oportunidad para reflexionar sobre diferentes puntos que pueden ayudarnos a progresar como humanidad.

Algo que me ha llamado la atención sobre el COVID-19 es que desde el principio hubieron muchos rumores al respecto, por ejemplo, sobre cómo apareció el virus o sobre qué tan peligroso era, y en la actualidad siguen diseminándose muchas teorías más a pesar de la disponibilidad de datos confiables por sociedades científicas. La realidad es que hemos desarrollado una cultura en la que se cuestiona poco la autenticidad de la información que recibimos todos los días, en especial de las redes sociales. Debemos saber que las consecuencias resultantes de la ignorancia o de la manipulación de la verdad en cualquier contexto pueden llegar a ser nefastas.

En un momento donde hay tantas emociones encontradas, es fácil promover el pánico conduciendo a las masas a decisiones incorrectas e incluso peligrosas.  Recientemente, varios individuos fallecieron debido a envenenamiento por metanol posterior a que se diseminó un rumor de que el consumo de alcohol prevenía la infección por COVID-19. Este  es uno de los resultados de no darle un valor especial a la verdad en nuestra sociedad.

Para promover la verdad hay dos esfuerzos concretos que podemos realizar. El primero es impulsar una cultura donde cada vez más se establezca la veracidad como una norma aceptada por todos. Los escritos bahá’ís resaltan mucho su importancia:

“La veracidad es la base de todas las virtudes humanas. Sin veracidad, el progreso y el buen éxito, en todos los mundos de Dios, son irrealizables para cualquier alma”. -‘Abdu’l-Bahá, citado por Shoghi Effendi en El Advenimiento de la Justicia Divina.

Si imaginamos los alcances de una sociedad donde cada individuo comprenda la importancia de decir siempre la verdad en todas las esferas de la vida, es sencillo apreciar la afirmación que realiza el anterior extracto.

El segundo esfuerzo consiste en empeñarse constantemente en investigar de forma libre e independiente la verdad. Fortalecer este hábito es fundamental en todas las esferas de nuestra vida, tanto para la toma prudente y concienzuda de decisiones, como para aumentar la comprensión que tenemos sobre nuestra realidad y las circunstancias en que vivimos.

La investigación de la verdad es el primer principio que fundamenta a la fe bahá’í, y al respecto se describen algunas condiciones que deben cumplirse para buscar de forma apropiada la verdad:

Si se unieran cinco personas para buscar la verdad, deberían comenzar por librarse de sus propias condiciones particulares y renunciar a todas las ideas preconcebidas. Para poder encontrar la verdad tenemos que abandonar todos nuestros prejuicios, nuestras nociones triviales; una mente abierta y receptiva es esencial. Si nuestro cáliz está lleno de egoísmo, no hay lugar en él para el Agua de Vida. El hecho de pensar que tenemos razón y que todos los demás están equivocados es el mayor de todos los obstáculos en el camino hacia la unidad, y la unidad es esencial si queremos alcanzar la verdad, pues la verdad es una. – ‘Abdu’l-Bahá, La sabiduría de ‘Abdu’l-Bahá.

Una investigación apropiada de la verdad requiere de un esfuerzo consciente, de desprendernos de la superstición, del ego, de los prejuicios y de ideas preconcebidas que en muchos casos representan al pensamiento prevaleciente del momento, de practicar la humildad para aceptar el resultado de nuestra búsqueda, y por supuesto también de tener un espíritu de unidad. Además, la verdad está acorde con la ciencia.

La ciencia debe ser aceptada. No hay verdad que pueda contradecir a otra. ¡La luz es buena en cualquier lámpara en que brille! – Ibid.

Con todo lo anterior es evidente que desarrollar el hábito de investigar conscientemente la verdad puede beneficiar enormemente nuestras vidas y nuestro crecimiento individual. Tenemos ante nosotros una oportunidad especial para poner en práctica este principio, ya que todos los días hay enormes cantidades de información disponible en los medios de comunicación y redes sociales, además periódicamente estamos conversando y aprendiendo nuevas cosas sobre el COVID-19.

Aunque el hecho de enfrentar una pandemia como indicó el director general de la OMS no debe tomarse a la ligera, debemos tener presente que este momento que enfrentamos nos fortalecerá y permitirá reflexiones globales que no serían posibles por otros medios. Por esto no debemos desanimarnos, la historia nos ha demostrado con catástrofes y guerras que los momentos de dificultad que involucran a todo el cuerpo de la humanidad pueden dar paso a logros importantes:

Aunque esos cambios del pasado fueron grandiosos y de mucho alcance, no parecen ser, al contemplárselos en la perspectiva apropiada, sino ajustes subsidiarios que anticipan esa transformación de incomparable majestuosidad y trascendencia que ha de sufrir la humanidad en esta era. Lamentablemente, se hace cada vez más evidente que sólo las fuerzas de una catástrofe mundial pueden precipitar esa nueva fase del pensamiento humano. Paulatinamente, los hechos futuros habrán de demostrar la verdad de que tan sólo el fuego de una severa aflicción, de intensidad inigualada, puede fusionar y unir las entidades discordantes que constituyen los elementos de la civilización actual en los componentes de la comunidad mundial del futuro. – Shoghi Effendi, La Meta de un Nuevo Orden Mundial.

¡Elevad vuestros corazones más allá del presente y contemplad el futuro con fe! Hoy la semilla ha sido sembrada, sus granos caen sobre la tierra, mas aguardad el día cuando se convertirá en un árbol glorioso y sus ramas se llenarán de frutos. ¡Regocijaos y estad contentos, pues este día ha amanecido, tratad de comprender su poder, pues, en verdad, es maravilloso! ¡Dios os ha coronado con honor y en vuestros corazones ha puesto una estrella radiante; verdaderamente, su luz iluminará el mundo entero! – Abdu’l-Bahá, La sabiduría de Abdu’l-Bahá.

1 Comentario

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  • Miguel Hernández
    Mar 22, 2020
    Articulo que inspira a recordar los escritos en estos momentos de crisis. Bien redactado. Debo agregar que la mejor página para referirse a los hechos mas comprobados a la fecha es en la pagina de la OMS o la CDC y no de sus paginas usuales o personas celebres de YouTube que suelen seguir. Si ven un articulo interesante revisen que tenga enlaces a estas páginas o de lo contrario puede que no sea nada cierto.