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Las opiniones y puntos de vista expresados en este artículo pertenecen al autor únicamente, y no necesariamente reflejan la opinión de BahaiTeachings.org o de alguna institución de la Fe Bahá'í. El sitio web oficial de la Fe Bahá’í es Bahai.org y el sitio web oficial de los bahá’ís de los Estados Unidos es Bahai.us.
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Cómo el servicio a los demás expande el corazón

Jaellayna Palmer | Nov 25, 2021

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Jaellayna Palmer | Nov 25, 2021

Las opiniones y puntos de vista expresados en este artículo pertenecen al autor únicamente, y no necesariamente reflejan la opinión de BahaiTeachings.org o de alguna institución de la Fe Bahá'í.

Abdu’l-Bahá, quien dedicó toda su vida al servicio de la humanidad, ha inspirado a millones de personas a seguir su ejemplo de servir a los demás. En mi ciudad, nosotros también intentamos hacerlo, y eso nos ha cambiado.

En agosto de este año, BahaiTeachings.org publicó un artículo sobre un proyecto especial iniciado por los miembros de mi comunidad bahá’í en un pequeño pueblo del suroeste de Ontario, Canadá. En ese artículo escribí sobre nuestra iniciativa «100 Días de Servicio», durante la cual nosotros -como individuos y como grupo- estamos ofreciendo un acto servicio diario en honor al próximo centenario del fallecimiento de Abdu’l-Bahá, el hijo de Bahá’u’lláh, el fundador de la Fe bahá’í.

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En citas como ésta, Abdu’l-Bahá explicaba que el servicio a la humanidad es un modo de acercarse a Dios: “…la cercanía a Dios es posible a través de la devoción a Él, a través de la unión con la humanidad y por el amor benevolente hacia todos”.

En este punto medio de nuestro proyecto, estoy reflexionando sobre lo que he hecho, lo que estoy aprendiendo y lo que aún está por venir para mí y para nuestro grupo.

Mis actos de servicio a menudo han sido planificados de antemano. Por ejemplo: he donado artículos y dinero a una organización benéfica de forma individual; he clasificado productos en el banco de alimentos junto con el grupo. Con frecuencia mi servicio ha sido una respuesta espontánea a algo que veo. Por ejemplo, hace unos días estaba en la fila de la caja rápida del supermercado y me percaté de que había una mujer con un solo artículo en una cola con clientes con carritos llenos. La invité a ponerse delante de mí en la cola rápida. Sorprendida, sonrió ante mi pequeño acto. Supongo que no le cambié la vida, pero le ahorré tiempo y, con suerte, conecté con ella de humano a humano. Momentos como este me han recordado que el servicio puede darse en cualquier momento y lugar.

En su libro «Selecciones de los escritos de Abdu’l-Bahá», él escribió: «No veáis extraños; más bien, ved a todos los hombres como amigos, pues difícilmente se origina amor y unidad cuando fijáis la mirada en la otredad«

Desde el comienzo de este proyecto y como una extensión de mi compromiso continuo con el cuidado del medio ambiente, he estado recogiendo basura. A veces lo he hecho con otros; por ejemplo, he organizado un grupo para un proyecto de limpieza llamado «adopta una carretera». Otras veces voy por mi cuenta a recoger la basura. La mayoría de nuestros barrios parecen estar relativamente libres de basura, aunque lamentablemente no es así en todos los casos. De hecho, suelo encontrar basura en las calles donde hay obras de construcción, en las vías del tren y en los parques.

Ayer disfruté de nuestro agradable clima otoñal dando un paseo largo. Durante casi dos horas saludé a caminantes, corredores, ciclistas y personas que se sentaban en un banco. Vi a gente cortando el césped o quitando el mantillo de las hojas; a padres jugando a la pelota con sus hijos; a vecinos lavando coches. El mejor encuentro fue cuando charlé con un hombre que descargaba una carretilla de calabazas de la parte trasera de su coche y me ofreció una como regalo.

Cuando llegué a casa, decidí expresar mi gratitud por vivir en una ciudad tan acogedora yendo a un parque local para recoger la basura que había visto unos días antes. Empecé a lo largo de los árboles paralelos al camino de entrada y al estacionamiento. En menos de 20 minutos, sin haber llegado más allá de esta pequeña zona, la bolsa estaba abarrotada de basura. Ni siquiera llegué a los senderos, donde sé que había aún más basura.

Me sentí perpleja y triste, ciertamente con pensamientos duros sobre la gente que ensucia sin pensar. Reflexionando un poco más, me di cuenta de que, sean quienes sean esas personas y sean cuales sean sus razones para no respetar el medio ambiente, no puedo conocer sus pensamientos internos y debo aprender a no juzgarlas.

En sus escritos, Abdul-Bahá dio este consejo: “Que vuestros pensamientos se refieran a vuestro propio desarrollo espiritual y cerréis vuestros ojos a las deficiencias de otras almas”.

El 25 de noviembre, último día de nuestra iniciativa de los 100 Días de Servicio, celebraremos la inauguración oficial del primer circuito de fitness al aire libre para adultos de nuestro municipio. Como grupo, los bahá’ís locales eligieron este importante proyecto de servicio, que nos ha llevado a trabajar con el municipio y parte de su personal para seleccionar el lugar y el equipo a ser utilizados en este proyecto, aun cuando nosotros organizamos nuestros propios proyectos de recaudación de fondos para financiarlo.

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Este proyecto nos está dando una gran alegría. Los habitantes de la ciudad, que se han enterado a través de las redes sociales y el periódico, y han respondido con tanto entusiasmo que nos sentimos inspirados para hacer aún más. Creo que así es como funciona generalmente el servicio. Los que ofrecen el servicio se sienten elevados por sus actos. No lo hacemos por una recompensa; lo hacemos porque queremos, y porque nos sentimos bien.

En el libro «La sabiduría de Abdu’l-Bahá», él dice: “… todo esfuerzo y dedicación realizados por una persona con todo su corazón, es adoración, si están inspirados en motivos elevados y el deseo de servir a la humanidad”.

Todos hemos aprendido algo importante durante este proyecto: que tenemos la suerte de participar en esta iniciativa de los 100 Días de Servicio, no solo por las acciones en sí mismas, sino también por el impacto que ya han tenido en nuestras propias actitudes. En una última entrega de esta serie compartiré más sobre nuestro aprendizaje y cómo puede impulsarnos a todos a seguir actuando.

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