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Espiritualidad

¿Qué importancia tienen los sueños en nuestra vida?

Susan Gammage | Feb 13, 2022

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Susan Gammage | Feb 13, 2022

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En mi sueño, Abdu’l-Bahá, el hijo y sucesor de Bahá’u’lláh, el profeta y fundador de la Fe bahá’í, dijo en un tono de voz muy firme «¡Salid de la ciudad! ¡Salid de la ciudad!». 

Por aquel entonces yo vivía en Toronto y trabajaba en una agencia de servicios sociales que yo misma había fundado. Estaba alejada de mi familia y separada de mi marido, así que esta agencia se había convertido en mi familia. Había empezado a analizar los efectos que los abusos de mi infancia habían causado en mí y tenía terapeutas que me ayudaban. Dejar la ciudad significaba dejar todo eso atrás. 

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Pero debido al respeto que le tengo a Abdu’l-Bahá, tomé aquel sueño con seriedad y me mudé de la ciudad tan rápido como pude. En un mes, tenía un nuevo trabajo y encontré un terapeuta especializado en abuso sexual infantil, que también acababa de mudarse a la zona. Un milagro tras otro. Lo tomé como una señal de que Dios recompensa la obediencia.  

En 1919, Abdu’l-Bahá dio una charla (traducida provisionalmente aquí por Keven Brown) en la que describía los tres tipos de sueños a unos peregrinos que habían venido a verle:

Hay tres tipos de sueños. El primero es una visión verdadera, que es tan clara como la luz de la mañana y no tiene necesidad de interpretación. Ocurre exactamente lo que se ve. Pero la mayoría de la gente, por lo general, no recibe este tipo de sueño. En el período de la vida de cada persona puede ocurrir que en un momento su corazón y su mente estén libres y limpios de suposiciones falsas. Es entonces cuando cualquier cosa que el espíritu descubra se ajusta a la visión obtenida. Esta es una visión verdadera y no necesita interpretación; es la realidad.

El segundo tipo de sueño es el que requiere interpretación, porque la mente o el corazón del soñador poseen suposiciones falsas. Cuando se logra un viaje espiritual, hay que interpretarlo y separar los pensamientos falsos de los descubrimientos espirituales.

Otro tipo de sueño es el sueño confuso. Por ejemplo, durante el día un hombre se ve envuelto en una pelea y disputa. Más tarde, en el mundo del sueño, se le presentan estas mismas circunstancias. Este es un sueño confuso. No tiene ninguna interpretación y no contiene ningún descubrimiento. Antes de que la persona soñara, se vio invadida por las ilusiones. Está claro que este tipo de sueño no tiene interpretación y es confuso.  – [Traducción provisional al español por Oriana Vento].

Sabemos, científicamente, que los sueños pueden ser causados por muchas cosas, incluyendo la fatiga y el miedo. Pero en un sentido espiritual, como Abdu’l-Bahá señaló, los sueños también pueden contener a veces verdaderas visiones del futuro o una guía de Dios al hombre.

En otros lugares de las enseñanzas bahá’ís, aprendemos que los sueños pueden contener secretos y sabiduría; que pueden permitirnos predecir acontecimientos futuros; y que pueden ayudarnos a tomar decisiones y a resolver problemas que no pueden ser resueltos en estado de vigilia. Hay sueños que son tanto verdaderos como falsos y podemos pedirle a Dios que nos ayude a entender la diferencia; y algunos sueños que no tienen absolutamente ningún significado. 

Al mismo tiempo, muchos sueños están influenciados por la mente del soñador, y no debemos poner demasiado apego en ellos. Los malos sentimientos o los malos motivos deformarán y distorsionarán cualquier impresión inspiradora que nos llegue, y deberíamos comprobar las impresiones que recibimos a través de los sueños comparándolas con la Palabra revelada y viendo si están en plena armonía con esas enseñanzas espirituales.

Pero los sueños también pueden ser muy importantes. Bahá’u’lláh reveló una oración:

Te imploro, por la potencia de Tu voluntad y el poder irresistible de Tu propósito, que hagas de lo que me revelaste en mi sueño los cimientos más seguros para las mansiones de Tu amor que están en el corazón de tus amados, y el mejor instrumento para la revelación de las muestras de Tu gracia y Tu bondad. Ordena para mí, oh mi Señor, por medio de Tu muy exaltada Pluma, el bien de este mundo y del venidero. Atestiguo que en Tu mano están las riendas de todas las cosas. Tú las cambias como Te place. No hay Dios sino Tú, el Fuerte, el Fiel. Tú eres Aquel que, mediante Su mandato, transforma la humillación en gloria, la debilidad en fortaleza, la impotencia en poder, el temor en calma, la duda en certeza. No hay Dios sino Tú, el Poderoso, el Benéfico.

Todos soñamos, y los sueños pueden ser especialmente cruciales en la vida de los niños. «¡Dulces sueños!» es a menudo lo último que escucha un niño antes de dormirse. A veces me pregunto si este es un hábito verbal que debemos reexaminar, sobre todo porque a menudo los sueños de los niños no son siempre dulces. A menudo sueñan con monstruos bajo la cama. Es posible que los niños sensibles que no tengan sueños dulces, sientan en algún nivel, que no están siendo obedientes a sus padres cuando tienen pesadillas; y como resultado, podrían crecer y convertirse en niños que no creen en Dios. Puesto que ya han fracasado en cumplir con las expectativas de los padres y Dios ciertamente no les dio dulces sueños, ¿por qué deberían obedecer a un Dios al que no le importa…? Es un poco exagerado, tal vez; pero los terapeutas le dirán que un incidente aislado, interpretado erróneamente por un niño, puede ciertamente tener un impacto en el adulto.

Cuando un niño se va a la cama por la noche, preocupado por soñar con monstruos, en lugar de invitarle a tener «dulces sueños», podría ser mejor para su mente y su alma decir esta oración, revelada por el Bab, como lo último que escucha:

¡Inmensamente glorificado eres Tú, oh Señor! Protégenos de lo que hay delante y detrás de nosotros, por encima de nuestras cabezas, a nuestra derecha, a nuestra izquierda, bajo nuestros pies, y a cualquier otro lado al que estemos expuestos. Verdaderamente, Tu protección sobre todas las cosas es infalible.

¿Has tenido alguna vez un sueño que fuera significativo para ti, que cayera en una de estas categorías? ¿Ha tenido alguna vez un sueño que haya hecho avanzar su vida? Por favor, comparte tus experiencias en los comentarios de abajo.

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